Claudia Montes, la ex Miss Asturias 2017 y conocida como "amiga" del exministro José Luis Ábalos, ha sido hospitalizada tras sufri...
Claudia Montes, la ex Miss Asturias 2017 y conocida como "amiga" del exministro José Luis Ábalos, ha sido hospitalizada tras sufrir un grave ataque de ansiedad desencadenado por amenazas constantes y la vandalización de su vehículo, un incidente que ocurrió el sábado 20 de septiembre de 2025 en Gijón, Asturias. La joven, de 32 años, fue ingresada de urgencia en el Hospital Universitario de Cabueñes, donde los médicos diagnosticaron un trastorno neurológico funcional causado por el estrés extremo, que le provocó parálisis parcial en el lado izquierdo del cuerpo y una desviación facial, imposibilitándola para caminar durante horas. Este episodio, que la tuvo en observación hasta la madrugada del domingo, se enmarca en un patrón de acoso que Montes atribuye directamente a su denuncia pública contra Ábalos y su exasesor Koldo García, a quienes acusa de irregularidades en su contratación en Logirail, una empresa pública vinculada al Ministerio de Transportes.
El detonante inmediato fue la manipulación de su coche, estacionado cerca de su domicilio en Gijón. Al regresar a casa, Montes encontró el vehículo forzado, con la guantera abierta y signos de registro, pero sin robo aparente de objetos de valor. El temor a que se hubieran alterado elementos críticos como los frenos —que utiliza para sus frecuentes viajes al aeropuerto— la sumió en un pánico que escaló rápidamente a un colapso físico. Rodeada de su familia, llamó a emergencias, y una ambulancia la trasladó escoltada por la Guardia Civil al hospital, donde permaneció ingresada hasta que su condición se estabilizó. Los informes médicos describen un cuadro de estrés agudo que afectó su sistema nervioso, con síntomas como debilidad muscular y alteraciones en la expresión facial, un recordatorio de cómo el acoso prolongado puede devastar la salud mental y física.
Montes, que ha sido figura pública desde su coronación en 2017, ha denunciado públicamente un patrón de intimidación que comenzó en julio, cuando anunció en un programa de televisión su intención de demandar a Koldo García por acoso y calumnias. Según su relato, las amenazas llegaron a través de llamadas y mensajes de WhatsApp desde números desconocidos, con frases amenazantes como "calla o tendrás un accidente", que le provocaron un temor constante por su seguridad y la de su hijo pequeño. El vandalismo del coche, que no incluyó robo de objetos personales ni registro de la guantera, parece diseñado para generar miedo más que para hurtar, un acto que Montes interpreta como un aviso directo para que no revele más "bombazos" sobre Ábalos. Tras el incidente, presentó una denuncia en la comisaría local, donde la Guardia Civil ha iniciado una investigación para identificar a los responsables, aunque por ahora no hay detenidos.
Este episodio se suma a una serie de presiones que Montes ha sufrido desde que salió a la luz su relación de amistad con Ábalos, quien la habría ayudado a obtener un puesto en Logirail en 2019. La exmiss, que trabajó como auxiliar administrativa, ha afirmado que el exministro le hizo videollamadas diarias, entre 10 y 20, que la incomodaban y que interpretó como acoso. Su decisión de hablar públicamente, incluyendo grabaciones de conversaciones donde Ábalos "la arropaba" pero también la presionaba, ha sido el catalizador de las represalias. Montes, que ahora reside en Gijón para alejarse de Madrid, ha expresado en declaraciones recientes que "me va a estallar el corazón" por el estrés acumulado, un sentimiento que ha resonado con muchas mujeres que han vivido situaciones similares de acoso.
La hospitalización ha intensificado la preocupación por su seguridad. Tras salir del centro médico escoltada, Montes ha solicitado protección policial permanente, temiendo que las amenazas escalen a algo más grave. Su familia, incluyendo a su hijo de 5 años, ha sido clave en su apoyo, pero el miedo a un accidente orquestado ha marcado su rutina diaria. Este caso ha reavivado el debate sobre la protección a denunciantes de corrupción, especialmente cuando involucran figuras de alto nivel como Ábalos, quien enfrenta múltiples investigaciones por irregularidades en contratos durante la pandemia. Montes, que ya había interpuesto una denuncia contra Koldo en mayo, ahora ve su vida alterada por un patrón de intimidación que parece coordinado.
Socialmente, el incidente ha generado una ola de solidaridad en redes sociales, con miles de mensajes de apoyo y demandas de justicia, mientras la oposición política ha exigido una investigación exhaustiva sobre las amenazas. La joven, que pasó de ser una figura pública por su belleza a una denunciante valiente, representa el costo personal de exponer irregularidades en el poder. Su hospitalización no solo es un golpe a su salud, sino un recordatorio de cómo el acoso puede silenciar voces críticas. Mientras las autoridades investigan, Montes se recupera, decidida a continuar su lucha, un ejemplo de resiliencia que inspira a muchas mujeres a romper el silencio.





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