La vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, recibió en dos ocasiones en Caracas al exasesor del ministro José Luis Ábalos, Koldo G...
La vicepresidenta de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez, recibió en dos ocasiones en Caracas al exasesor del ministro José Luis Ábalos, Koldo García, para discutir negocios relacionados con el petróleo venezolano, según revelan fuentes conocedoras de las reuniones a EL ESPAÑOL. Estas citas, confirmadas por mensajes intervenidos por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, datan de octubre de 2021 y 2022, y forman parte de la compleja red de la trama de corrupción que ha salpicado al Gobierno español. El caso, que involucra comisiones millonarias por contratos de mascarillas durante la pandemia y fraudes en el sector hidrocarburos, se complica ahora con conexiones internacionales que podrían implicar lavado de dinero y evasión de sanciones.
La primera reunión tuvo lugar en octubre de 2021, en el Palacio presidencial de Miraflores. Koldo, entonces figura clave en el entorno de Ábalos, viajó a Venezuela bajo el pretexto de asuntos diplomáticos, pero los mensajes hallados por la UCO muestran que el encuentro se centró en oportunidades de negocio petrolero. Rodríguez, sancionada por la Unión Europea desde 2020 por violaciones de derechos humanos –lo que le impide pisar suelo europeo–, habría ofrecido a Koldo acceso a contratos de PDVSA, la estatal venezolana de hidrocarburos. Fuentes cercanas indican que se discutieron envíos de crudo a España, potencialmente a través de intermediarios para sortear las sanciones estadounidenses y europeas. Este viaje coincide con la "Delcygate" de 2020, cuando Rodríguez aterrizó en Barajas con maletas sospechosas, acompañada por Ábalos, un escándalo que el PSOE minimizó como un "café".
La segunda cita, en 2022, fue aún más explícita en su dimensión lucrativa. Koldo, ya a sueldo del empresario catalán Manel Sallés –imputado como cabecilla en el fraude de hidrocarburos–, acudió acompañado de este último. Sallés, vinculado a redes de importación de combustibles adulterados, pagaba a Koldo unos 50.000 euros mensuales por su influencia política, según la investigación judicial. En Caracas, el trío exploró acuerdos para la comercialización de petróleo venezolano en Europa, con comisiones estimadas en millones de euros. Mensajes de WhatsApp intervenidos revelan frases como "Delcy nos abre las puertas del oro negro", y referencias a transferencias offshore en Panamá y las Islas Vírgenes. La UCO sospecha que estos negocios sirvieron para blanquear fondos de la trama de mascarillas, donde Koldo y Ábalos cobraron sobornos de hasta 53 millones de euros de proveedores chinos.
El escándalo ha sacudido el panorama político español. El PP, liderado por Alberto Núñez Feijóo, exige la dimisión de Pedro Sánchez y una comisión de investigación en el Congreso. "Esto demuestra la podredumbre del sanchismo: corrupción con dictaduras", tuiteó la portavoz Cuca Gamarra. En X (antiguo Twitter), el tema ha generado miles de reacciones, con usuarios como @MarcelloPollone ironizando: "Un portero de puticlub negociando petróleo con la vicepresidenta de Maduro". Incluso medios venezolanos como La Patilla han cubierto la noticia, destacando el rol de Rodríguez en el control del petróleo chavista.
La jueza del caso, María Tardón, ha citado a declarar a Koldo y Sallés, y ha solicitado colaboración a Interpol para rastrear flujos financieros. Ábalos, inhabilitado como diputado, niega cualquier implicación, pero las evidencias apuntan a una red que une el Ministerio de Transportes con el régimen madurista. Expertos en sanciones internacionales advierten que estos tratos podrían derivar en cargos por violación de embargos. Mientras, el Gobierno español guarda silencio, pero la presión crece ante posibles ramificaciones en Moncloa. Esta revelación no solo agrava la crisis del PSOE, sino que expone las fragilidades de las relaciones bilaterales con Venezuela, en un contexto de tensiones geopolíticas por el control energético global.





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