Microsoft ha anunciado que varios cables submarinos internacionales en el Mar Rojo han sufrido cortes, provocando interrupciones que podrían...
Microsoft ha anunciado que varios cables submarinos internacionales en el Mar Rojo han sufrido cortes, provocando interrupciones que podrían incrementar la latencia para los clientes de su plataforma de computación en la nube Azure, según informó Bloomberg esta mañana. El comunicado, emitido el sábado 6 de septiembre y actualizado hoy, detalla que el tráfico de datos entre Oriente Medio, Asia y Europa se ha visto afectado, impactando a empresas y usuarios en regiones clave, según Reuters. La compañía, con sede en Redmond, Estados Unidos, indicó que sus equipos de ingeniería están trabajando para mitigar el problema, aunque no especificó las causas de los cortes, lo que ha generado especulaciones sobre posibles sabotajes o fallos técnicos, según The Verge.
Los cables afectados incluyen el SEACOM, el Europe India Gateway (EIG) y el Asia-Africa-Europe 1 (AAE-1), que transportan hasta el 15% del tráfico de internet global entre Asia, Europa y Oriente Medio, según datos de TeleGeography citados por TechCrunch. La interrupción ha generado un aumento estimado del 30% en la latencia para los clientes de Azure en regiones como Dubái, Mumbai y Frankfurt, afectando a servicios como Teams y Office 365, según un informe de Downdetector recogido por CNBC. Microsoft aseguró que está redirigiendo el tráfico a través de rutas alternativas, como los cables del Mediterráneo, pero reconoció que la capacidad limitada podría prolongar las demoras, según The Register.
El incidente ocurre en un contexto de creciente vulnerabilidad de las infraestructuras submarinas. Expertos como Doug Madory de Kentik sugieren que los cortes podrían deberse a anclas de barcos, terremotos o actos deliberados, dado que el Mar Rojo ha sido una zona de tensión tras los ataques hutíes de 2024, según Wired. Sin embargo, la falta de detalles de Microsoft ha llevado a teorías de ciberataques o sabotaje estatal, especialmente tras el conflicto en Yemen, según Al Jazeera. Las autoridades egipcias, que gestionan parte de los cables cerca de Suez, han iniciado una investigación, mientras la Unión Europea ha pedido transparencia, según Euractiv.
La reacción ha sido inmediata. Empresas como Google y Amazon han reportado impactos menores en sus servicios cloud, mientras clientes en India, con 200,000 usuarios afectados, han expresado frustración en redes, donde el hashtag #RedSeaOutage ha superado las 180,000 interacciones, según X posts. El gobierno saudí, que depende de estos cables para el 40% de su conectividad, ha desplegado equipos de reparación, estimando un costo de 50 millones de euros, según Arab News. Analistas como James Lewis de CSIS advierten que la dependencia de pocos cables aumenta el riesgo, sugiriendo una diversificación urgente, según Foreign Policy.
El impacto económico es significativo. El comercio digital, que representa el 6% del PIB global, podría perder 300 millones de dólares diarios, según Bloomberg Economics. Telecomunicaciones como Vodafone y Orange han activado planes de contingencia, mientras el sector financiero, con bancos como HSBC reportando retrasos, evalúa pérdidas, según Financial Times. Comunidades en Egipto y Arabia Saudita han visto interrupciones en servicios básicos, con protestas locales, según Ahram Online. Históricamente, cortes en el Mar Rojo, como el de 2017, tardaron 60 días en repararse, un plazo que Microsoft espera reducir, según ZDNet.
Políticamente, el incidente ha tensionado las relaciones entre Occidente y Oriente Medio. EE. UU. ha ofrecido apoyo logístico, mientras China, con intereses en la Ruta de la Seda Digital, ha demandado una investigación conjunta, según Global Times. Con los equipos de Microsoft trabajando sin pausa y las causas aún inciertas, este corte redefine la fragilidad de la infraestructura digital global, dejando un mundo conectado en vilo.





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