Un terremoto de magnitud 6,1 ha sacudido el oeste de Turquía, con epicentro en la provincia de Balıkesir y temblores fuertemente sentidos e...
Un terremoto de magnitud 6,1 ha sacudido el oeste de Turquía, con epicentro en la provincia de Balıkesir y temblores fuertemente sentidos en Estambul y otras ciudades cercanas, según ha informado la Agencia de Gestión de Desastres y Emergencias (AFAD). El sismo, ocurrido a las 21:48 hora local (18:48 CET), a una profundidad de 10 km, ha dejado al menos una persona fallecida y 29 heridos, con el colapso de más de una docena de edificios en áreas urbanas y rurales, activando un plan de respuesta inmediata que ha movilizado a miles de equipos de rescate. Turquía, situada sobre múltiples fallas tectónicas, enfrenta una vez más su vulnerabilidad sísmica, recordando tragedias pasadas como el devastador terremoto de 2023 que cobró más de 53.000 vidas, y ha puesto en alerta máxima a una región que ya lidia con réplicas y daños estructurales en un momento de recuperación económica frágil.
El epicentro se localizó en el distrito de Sındırgı, a unos 400 km al sureste de Estambul, donde el movimiento telúrico provocó el derrumbe de al menos 12 edificios residenciales y comerciales, dejando a equipos de bomberos y voluntarios trabajando bajo la luz de focos para rescatar posibles atrapados. La AFAD ha reportado una mujer de 65 años fallecida por el colapso de su vivienda en Balıkesir, y 29 heridos leves con contusiones y fracturas, atendidos en hospitales locales como el de Balıkesir y Bursa. En Estambul, la urbe de 16 millones de habitantes, el sismo se sintió con intensidad moderada durante 30 segundos, causando pánico en edificios altos y la evacuación temporal de 5.000 residentes en distritos como Beyoğlu y Kadıköy, aunque no se registraron daños mayores. Réplicas de magnitudes 4,6 y 4,1 han seguido al evento principal, manteniendo a la población en alerta y obligando a inspecciones en puentes y escuelas.
El presidente Recep Tayyip Erdoğan ha movilizado 2.000 equipos de emergencia, incluyendo helicópteros y drones para búsquedas, y ha visitado la zona afectada esta mañana, prometiendo "apoyo total" y 100 millones de liras en ayudas iniciales para reconstrucción. La AFAD ha emitido alertas para no ingresar a edificios dañados y ha distribuido tiendas de campaña para 1.000 personas desalojadas, mientras expertos estructurales evalúan el riesgo en una región propensa a sismos por la falla del Norte de Anatolia. Este terremoto, el más fuerte en el oeste desde el de 2019 en el Egeo que dejó 117 muertos, ha reavivado el trauma de 2023, con el 60% de edificios en Balıkesir construidos antes de los códigos antisísmicos de 2000, según informes preliminares.
Económicamente, el sismo podría costar 500 millones de euros en daños y pérdidas turísticas, afectando a Balıkesir, una zona agrícola con 1.2 millones de habitantes. Socialmente, ha unido a la comunidad, con 10.000 voluntarios en rescates, pero ha generado ansiedad, con un 70% de estambulitas temiendo réplicas mayores. Políticamente, Erdoğan usa el evento para impulsar reconstrucciones rápidas, ganando apoyo al 55% en sondeos. Este temblor no solo remueve el suelo, sino que deja un legado de vulnerabilidad en un Turquía sísmica.
.jpg)




.png)



COMMENTS