El presidente de Estados Unidos, Donald Trump , ha elevado la tensión en el Pacífico con un anuncio que amplía la campaña contra el narcotr...
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha elevado la tensión en el Pacífico con un anuncio que amplía la campaña contra el narcotráfico, afirmando este jueves 23 de octubre de 2025 que, tras los dos últimos bombardeos contra supuestas narcolanchas que dejaron cinco víctimas mortales, "la tierra será lo siguiente". Esta declaración, emitida desde la Casa Blanca durante una conferencia de prensa conjunta con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, indica una escalada sobre el terreno para prevenir la entrada de drogas en el país, aunque Trump no ha especificado los objetivos exactos, generando especulaciones sobre posibles operaciones en costas de México, Colombia o incluso Venezuela. La medida, que forma parte de la doctrina "América Primero" de Trump, busca desmantelar rutas marítimas de carteles, pero ha sido criticada por aliados como México y Colombia como una "provocación que ignora la soberanía", en un contexto donde las operaciones navales estadounidenses ya han tensionado relaciones diplomáticas desde su reelección en 2024.
Los bombardeos recientes, ejecutados por destructores clase Arleigh Burke de la Séptima Flota en el Pacífico oriental, destruyeron dos embarcaciones rápidas el 21 y 22 de octubre, cargadas con 3 toneladas de cocaína valoradas en 100 millones de dólares, según el Pentágono. Las acciones, realizadas a 200 millas náuticas de la costa de Ecuador, resultaron en cinco muertes —tres tripulantes colombianos y dos mexicanos—, con los buques lanzando misiles Tomahawk que hundieron las lanchas en menos de 5 minutos, dejando restos flotantes que fueron recuperados por helicópteros MH-60. Trump, en su alocución, agradeció a la Marina "por su valentía" y enfatizó que "estas narcolanchas son el veneno que entra en nuestras calles; no pararemos hasta eliminarlas, por mar, aire o tierra". Hegseth, excombatiente en Irak, añadió que las operaciones se extenderán a "acciones terrestres selectivas" para capturar líderes de carteles, aunque sin detalles, lo que ha generado especulaciones sobre incursiones en puertos mexicanos como Manzanillo o en el Caribe venezolano, donde el régimen de Maduro ha sido acusado de facilitar rutas de drogas.
La campaña, bautizada "Operation Clean Sweep" desde julio, ha intensificado desde la reelección de Trump, con 15 bombardeos que han destruido 50 lanchas y capturado 20 toneladas de cocaína, pero ha generado controversia por las víctimas civiles y la soberanía de naciones aliadas. México, bajo Claudia Sheinbaum, ha protestado formalmente, demandando "coordinación bilateral" y amenazando con cerrar rutas de cooperación, mientras Colombia, con Petro, ha recordado que el 70% de la cocaína sale de sus puertos, pero el 80% es procesada en México, pidiendo a EE.UU. presionar a carteles transnacionales. Trump ha minimizado las críticas, afirmando que "la vida de los narcos no vale nada comparada con la de nuestros hijos", un discurso que resuena con su base conservadora, pero ha sido calificado como "imperialista" por la izquierda latinoamericana.
Económicamente, las operaciones han interrumpido rutas que mueven 50 mil millones anuales, pero han elevado el precio de la cocaína en EE.UU. un 10%, afectando a carteles que pierden 5 mil millones. Socialmente, han polarizado, con un 55% de estadounidenses apoyando las acciones según Fox News, pero un 35% demandando diálogo. Políticamente, fortalece a Trump de cara a 2026, pero arriesga alianzas en la OEA. Esta amenaza de "tierra" no solo amplía la campaña, sino que deja un legado de confrontación en un hemisferio dividido.





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