En una noche cargada de historia y nervios en el Ernst-Happel-Stadion de Viena , la selección austriaca selló este martes su boleto para la ...
En una noche cargada de historia y nervios en el Ernst-Happel-Stadion de Viena, la selección austriaca selló este martes su boleto para la Copa Mundial de la FIFA 2026, la primera participación desde el lejano 1998 en Francia. El empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina no solo aseguró el liderato del Grupo H con 19 puntos, sino que desató una fiesta nacional que recuerda los días de gloria del "Wunderteam" de los años 30. Bajo la batuta de Ralf Rangnick, el técnico alemán que revitalizó al equipo desde su llegada en 2022, Austria demostró madurez y resiliencia en un duelo que tenía aroma a final.
El partido arrancó con Austria dominando la posesión, fiel al estilo de presión alta y transiciones rápidas que Rangnick implantó. En el minuto 23, un centro milimétrico de Konrad Laimer encontró la cabeza de Marcel Sabitzer, quien abrió el marcador con un remate preciso que levantó a los 50.000 espectadores de sus asientos. El Borussia Dortmund, clave en el esquema, celebró su gol como un presagio de lo que vendría. Sin embargo, Bosnia no se rindió: los balcánicos, liderados por un combativo Edin Džeko, empataron en el 58' mediante un penalti transformado por el veterano delantero del Fenerbahçe, tras una falta dudosa sobre Armin Hodžić. El empate generó tensión, pero Austria, con cambios tácticos de Rangnick –la entrada de Michael Gregoritsch y Patrick Wimmer–, contuvo los embates rivales y evitó una sorpresa que habría enviado a los locales a los playoffs.
Este resultado deja a Bosnia con 17 puntos en segundo lugar, directo a la repesca europea de marzo 2026, mientras Romania (13 puntos) y Chipre (8) se despiden con amargura, y San Marino cierra con cero. Austria culmina invicta en casa durante la fase de grupos, con siete victorias y un empate en ocho partidos, anotando 22 goles y encajando solo seis. "Es un sueño hecho realidad para una generación que merecía esto", declaró Rangnick post-partido, visiblemente emocionado. "Hemos construido un equipo con identidad, y hoy los chicos lo demostraron con coraje". Sabitzer, nombrado hombre del partido, añadió: "Este gol es para todos los que creyeron cuando éramos el eterno segundón".
La clasificación evoca recuerdos agridulces: en 1998, Austria avanzó del grupo con un histórico triunfo sobre Italia, pero cayó en octavos ante Croacia. Desde entonces, eliminaciones en playoffs (2002, 2006) y ausencias dolorosas marcaron una era de reconstrucción. El punto de inflexión llegó con Rangnick, cuyo enfoque en la juventud –promesas como Yusuf Demir y el portero Alexander Schlager– fusionado con la experiencia de David Alaba y Alisson Baumgartner, transformó a los "Rot-Weiß-Roten" en contendientes. En la Euro 2024, alcanzaron cuartos de final, y ahora apuntan alto en Norteamérica.
Con este logro, Europa suma 12 clasificados directos: Austria se une a potencias como Alemania, Francia, España, Inglaterra, Países Bajos, Portugal, Bélgica, Croacia, Suiza, Noruega y Escocia. Los playoffs definirán las cuatro plazas restantes, con Bosnia como uno de los aspirantes. Para los austriacos, el Mundial 2026 –del 11 de junio al 19 de julio en EE.UU., México y Canadá– representa redención. "Vamos a por un impacto como el de 1954, cuando fuimos terceros", sueña la prensa local. Mientras, el foco se traslada a amistosos preparatorios y al sorteo de diciembre. Viena amanece en éxtasis: banderas rojas ondean, y el himno resuena en las calles. Después de 28 años en el exilio, Austria regresa al gran escenario, lista para escribir un nuevo capítulo en su rica tradición futbolística.





.png)



COMMENTS