Los centros educativos de Castilla y León que imparten religión musulmana han experimentado un crecimiento exponencial, multiplicándose ...
Los centros educativos de Castilla y León que imparten religión musulmana han experimentado un crecimiento exponencial, multiplicándose por cuatro en solo ocho años, pasando de 12 colegios en el curso 2017/2018 a 51 este 2025/2026, con 16 profesores y 1.152 alumnos matriculados en Infantil y Primaria. Esta expansión, que comenzó con la firma del acuerdo de cooperación entre la Junta y la Comisión Islámica de España en 2017, refleja el aumento de la diversidad cultural en la región, donde la población musulmana ha crecido un 35% en la última década, alcanzando las 85.000 personas. La asignatura, optativa y evaluable, se imparte en horario lectivo con contenidos adaptados a la LOMLOE, incluyendo valores islámicos, historia del Corán y ética, y ha consolidado su presencia en provincias como Valladolid (18 centros), Burgos (12), León (9) y Salamanca (7), con un enfoque en integración y convivencia.
El curso inaugural 2017/2018 contó con 5 docentes y 416 estudiantes, concentrados principalmente en Valladolid y Burgos, pero la demanda ha impulsado la contratación de 11 profesores adicionales, todos titulados en Magisterio y con formación específica en pedagogía islámica. Los 51 centros actuales —38 públicos y 13 concertados— ofrecen la asignatura en grupos de 8 a 25 alumnos, con un 60% de matriculados en Primaria y un 40% en Infantil, y el 70% de las familias optando por ella frente a la alternativa de atención educativa. La Junta ha destinado 1,2 millones de euros anuales para salarios y materiales, incluyendo libros de texto en árabe y español, y ha creado un equipo de inspección para garantizar la calidad pedagógica, con evaluaciones trimestrales que ponderan un 10% en la nota global.
Esta multiplicación responde a la llegada de familias marroquíes, sirias y pakistaníes, que representan el 80% de los alumnos, y a la normalización de la diversidad religiosa en una región tradicionalmente católica. En Valladolid, el colegio público Miguel Delibes ha pasado de 15 a 120 matriculados en ocho años, mientras en Burgos, el centro concertado San José ha incorporado aulas bilingües árabe-español. La asignatura fomenta valores como la tolerancia y el respeto, con actividades interreligiosas que incluyen visitas a mezquitas y catedrales, y un 85% de los padres no musulmanes en centros mixtos apoyan su inclusión según encuestas internas.
El impacto es significativo. Económicamente, genera 200 empleos indirectos en editoriales y formación. Socialmente, fortalece la integración, con un 75% de alumnos participando en actividades extracurriculares mixtas. Políticamente, la Junta lo presenta como "modelo de convivencia", pero Vox critica "islamización". Esta cuadruplicación no solo enseña religión: construye puentes en una Castilla y León diversa.





.png)



COMMENTS