La Policía Metropolitana de Londres ha detenido a un ciudadano británico de 39 años, identificado como Omar Al-Khalidi , por su presunta vi...
La Policía Metropolitana de Londres ha detenido a un ciudadano británico de 39 años, identificado como Omar Al-Khalidi, por su presunta vinculación con Hamás y la planificación de atentados terroristas en suelo europeo, una operación coordinada con autoridades alemanas que ha evitado una ola de ataques contra objetivos judíos e israelíes. El arresto, ejecutado en su domicilio de Whitechapel bajo la Ley Antiterrorista de 2000, se produjo tras una orden de extradición emitida por Berlín, donde Al-Khalidi está acusado de reclutamiento y logística para la rama militar de Hamás, Izz ad-Din al-Qassam. Paralelamente, la Policía austríaca ha incautado cinco pistolas Glock 19 con silenciadores en un piso franco de Viena, armas introducidas desde los Balcanes para ejecutar atentados en sinagogas y centros comunitarios durante las festividades judías de Hanukkah, un hallazgo que ha elevado la alerta antiterrorista en la UE a nivel 4 y ha desatado una caza masiva de cómplices en seis países.
Al-Khalidi, de origen palestino pero con pasaporte británico desde 2015, fue localizado tras meses de vigilancia por el MI5, que interceptó comunicaciones cifradas en Telegram donde coordinaba envíos de fondos y armas desde Londres a células en Alemania y Austria. El detenido, que trabajaba como taxista en el este de Londres, había viajado tres veces a Turquía en 2025, punto de tránsito para Hamás, y mantenía contactos con un imán radical en Bradford implicado en reclutamiento. Su arresto, con registro de su piso donde se hallaron mapas de sinagogas en Berlín y Viena, un dron DJI Mavic y 5.000 euros en efectivo, ha sido un golpe maestro para la inteligencia británica, que ha compartido datos con Mossad y BfV alemán. En Viena, el allanamiento en el distrito de Favoriten incautó las cinco Glock ocultas en un falso techo, junto a 200 cartuchos 9 mm y planos de la Gran Sinagoga de Viena, un objetivo prioritario para ataques durante eventos comunitarios.
La operación, bautizada "Shadow Shield", ha involucrado a 200 agentes de Europol y ha evitado atentados planeados para diciembre, con objetivos en Berlín, París y Bruselas. Al-Khalidi, que se enfrenta a extradición en 72 horas, ha negado los cargos, alegando "persecución política", pero pruebas de ADN en las pistolas lo vinculan directamente. En Londres, 1.000 personas han protestado frente a Scotland Yard exigiendo "justicia para víctimas de Hamás", mientras comunidades judías en Golders Green han reforzado seguridad con 50 guardias privados.
El impacto es global. Económicamente, aerolíneas han cancelado 20 vuelos a Viena por alerta. Socialmente, ha unido a judíos europeos en vigilias, con 5.000 en Berlín. Políticamente, fortalece a Starmer, con su aprobación al 52%. Este arresto no solo desmantela una célula: deja un legado de alerta en una Europa amenazada.





.png)



COMMENTS