Operarios de la empresa de gestión de residuos encontraron el cuerpo sin vida de un hombre de aproximadamente 45 años dentro de un contenedo...
Operarios de la empresa de gestión de residuos encontraron el cuerpo sin vida de un hombre de aproximadamente 45 años dentro de un contenedor de reciclaje de ropa en la calle Mayor de Las Torres de Cotillas, Murcia, un macabro hallazgo que ha sacudido a la tranquila localidad de 22.000 habitantes y que se convierte en el segundo caso idéntico en la región en menos de un mes. El cadáver, parcialmente cubierto por prendas donadas, presentaba rigidez cadavérica y signos de haber estado varias horas en el interior del recipiente de 1.100 litros, sin evidencias inmediatas de violencia, aunque la Policía Judicial ha abierto una investigación por muerte sospechosa. Este suceso replica exactamente el ocurrido el 4 de octubre en la pedanía de Puente Tocinos, donde otro varón de 50 años fue hallado muerto en un contenedor similar, también sin signos de criminalidad aparente, lo que ha disparado las alarmas sobre un posible patrón o coincidencia fatal en la Región de Murcia.
El cuerpo fue descubierto por un trabajador de la empresa Reciclados del Mediterráneo durante la recogida rutinaria en el punto limpio de Las Torres de Cotillas, ubicado frente al colegio público San José. El operario alertó al 112 tras abrir el contenedor y ver el torso de un hombre entre bolsas de ropa, desencadenando un despliegue inmediato de Policía Local, Nacional y servicios sanitarios. Los bomberos del Consorcio de Extinción de Incendios de Murcia tuvieron que cortar la estructura metálica para extraer el cadáver, que fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Murcia para la autopsia. Fuentes policiales indican que la víctima, aún sin identificar, vestía ropa de calle y no portaba documentación, pero llevaba un teléfono móvil apagado y un reloj de pulsera, elementos que podrían ayudar a su identificación en las próximas horas.
Este es el segundo caso en 24 días con idénticas circunstancias: el 4 de octubre, en Puente Tocinos, un hombre de 50 años fue hallado muerto en un contenedor de ropa de Humana Fundación Pueblo para Pueblo, también durante la recogida matutina. En aquel caso, la autopsia determinó muerte por hipotermia y asfixia posicional, sin intervención de terceros, aunque la investigación sigue abierta. Ambos contenedores son de acceso público, ubicados en zonas transitadas y sin vigilancia, y en ambos casos las víctimas eran varones de mediana edad sin hogar fijo, según testimonios vecinales. La Policía Nacional ha creado un equipo conjunto para determinar si existe conexión, aunque por ahora descarta relación criminal.
Las Torres de Cotillas, conocida por su actividad agrícola y su baja delincuencia, ha reaccionado con estupor. El Ayuntamiento ha decretado un día de luto oficial, y 1.500 vecinos se concentraron en la plaza del Ayuntamiento exigiendo más iluminación y cámaras en puntos de reciclaje. La empresa gestora ha suspendido la recogida en 20 contenedores similares hasta nueva orden, mientras la Consejería de Medio Ambiente ha anunciado una auditoría de seguridad en los 1.200 puntos de reciclaje textil de la región.
El impacto es profundo. Socialmente, ha generado miedo entre personas sin hogar, con un 30% evitando contenedores como refugio nocturno. Económicamente, la paralización de reciclaje textil cuesta 50.000 euros semanales. Políticamente, el PP local exige más policía, mientras el PSOE pide soluciones sociales. Estos dos cuerpos no solo ensucian contenedores: exponen la vulnerabilidad de los invisibles en una Murcia que duerme.





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