El balance de víctimas del devastador incendio en un rascacielos residencial de Mong Kok, Hong Kong , ha escalado a 128 muertos confirmado...
El balance de víctimas del devastador incendio en un rascacielos residencial de Mong Kok, Hong Kong, ha escalado a 128 muertos confirmados este lunes 3 de diciembre de 2025, con alrededor de 200 personas aún desaparecidas tras el colapso parcial de la estructura de 42 pisos que dejó a la excolonia británica en estado de shock. El fuego, que comenzó en la planta 18 a las 04:15 horas del sábado 30 de noviembre, se propagó con una rapidez letal por los conductos de ventilación y fachadas de materiales combustibles, consumiendo el edificio en menos de 20 minutos y atrapando a cientos de residentes en sus apartamentos durante la madrugada. Equipos de rescate, con 1.500 bomberos y 50 grúas desplegados, han recuperado 128 cuerpos carbonizados o aplastados por escombros, pero la cifra de desaparecidos —estimada en 190 a 210 según el último parte de la Autoridad de Bomberos— refleja la magnitud de la tragedia, la peor en un edificio de Hong Kong desde el incendio de Shek Kip Mei en 1953 que mató a 53 personas.
El edificio, un complejo de 1.200 apartamentos construido en 1985 y habitado por familias de clase media-baja —muchas de origen continental—, vio cómo las llamas, iniciadas por un cortocircuito en un cargador de móvil, se extendieron por el exterior gracias a los balcones conectados y el viento de 40 km/h que avivó el infierno. Videos de testigos muestran residentes saltando desde balcones del 25º piso con colchones como paracaídas, mientras otros colgaban sábanas blancas desde ventanas pidiendo ayuda. De los 200 desaparecidos, 120 son niños y ancianos, y 80 adultos que trabajaban en turnos nocturnos. El rescate, que ha durado 72 horas con perros y cámaras térmicas, ha sacado 450 supervivientes, pero el 30 % de los pisos permanecen inaccesibles por riesgo de derrumbe total.
El Gobierno de Hong Kong ha declarado tres días de luto oficial y ha movilizado 500 millones de dólares hongkoneses (64 millones de euros) para ayudas a familias, incluyendo 100.000 HKD (12.800 euros) por víctima y reconstrucción gratuita de viviendas. El jefe ejecutivo John Lee ha anunciado una auditoría inmediata a 2.500 edificios similares construidos entre 1980 y 1995, con inspecciones obligatorias en 30 días bajo pena de clausura. China, que controla la excolonia desde 1997, ha enviado 200 bomberos de Guangdong y ha prometido 1.000 millones de HKD adicionales.
En redes, #HongKongFire supera los 5 millones de interacciones, con videos del infierno urbano acumulando 100 millones de vistas. Testimonios de supervivientes como Li Wei, que escapó por una escalera de incendios con quemaduras del 40 %, han conmovido al mundo: “Vi a mis vecinos saltar; oí a los niños gritar. Fue un horno”.
Económicamente, el desastre podría costar 2.000 millones de HKD en daños y pérdida de productividad. Socialmente, ha unido a Hong Kong en duelo, con 100.000 velas en Victoria Harbour. Políticamente, presiona a Lee, con su aprobación cayendo al 45 %. Este incendio no solo derrumbó un edificio: derrumbó la ilusión de seguridad en una megaciudad que ahora llora.





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