Once activistas de México, Colombia, Perú, España, Francia y Canadá han celebrado en el corazón del Parque México , en la Condesa de Ciudad ...
Once activistas de México, Colombia, Perú, España, Francia y Canadá han celebrado en el corazón del Parque México, en la Condesa de Ciudad de México, una boda simbólica con un ahuehuete centenario declarado «árbol sagrado» por su edad y su valor ecológico. Vestidos de blanco, con ramos de flores silvestres y coronas de hojas de maguey, los once «novios» han pronunciado votos de «amor eterno» ante más de 500 curiosos y 200 medios que llenaron los senderos del parque. La ceremonia, oficiada por una chamana wixárika, ha incluido anillos de madera reciclada, un pastel vegano de tres pisos decorado con semillas y la firma de un «acta de matrimonio» con el árbol que compromete a los activistas a defenderlo «en la salud y en la enfermedad, hasta que la deforestación nos separe».
El ahuehuete, de 28 metros de altura y 120 años de edad, ha sido elegido por su simbolismo: es una de las últimas especies nativas que resisten en la capital mexicana, donde se talan 1.200 árboles al día para construir avenidas y centros comerciales. Los once activistas, que se autodenominan «Guardianes del Bosque Urbano», han leído un manifiesto donde denuncian que la Ciudad de México ha perdido el 42 % de su cobertura arbórea desde 2018 y que el Parque México, declarado Área de Valor Ambiental en 2010, ha visto desaparecer 180 árboles en los últimos cinco años por obras irregulares. «Hoy no nos casamos con una persona, nos casamos con la fuente de vida», ha declarado la novia principal, una bióloga mexicana de 34 años que ha colocado su anillo en una raíz expuesta mientras lágrimas corrían por su rostro.
La boda ha durado 45 minutos y ha incluido danzas prehispánicas, cantos en náhuatl y la siembra de 111 semillas de ahuehuete alrededor del tronco, una por cada hectárea deforestada en la cuenca del Valle de México en el último año. Los «padrinos» han sido activistas de 70 años que encadenaron sus cuerpos al árbol durante la ceremonia para evitar que seguridad intentara interrumpirla. Al final, los novios han firmado con sangre de maguey un compromiso de «custodia perpetua» y han invitado a los asistentes a firmar una petición que ya supera las 50.000 firmas para declarar al Parque México «santuario arbóreo intocable».
La acción ha paralizado el tráfico en avenida México durante tres horas y ha generado un impacto viral: #BodaConElÁrbol supera los 2,8 millones de interacciones, con vídeos de la ceremonia acumulando 45 millones de reproducciones. En redes, usuarios de todo el mundo han comenzado a replicar la iniciativa: en Bogotá se casarán con un ceiba el sábado, en Madrid con un olmo del Retiro el domingo. La jefa de Gobierno de Ciudad de México ha prometido «revisar» el plan de tala de 300 árboles en la zona, mientras la Secretaría de Medio Ambiente ha anunciado 5 millones de pesos para poda sanitaria en el parque.
Económicamente, la deforestación urbana cuesta a la capital 800 millones de pesos anuales en pérdida de servicios ecosistémicos. Socialmente, ha unido a generaciones, con un 68 % de capitalinos apoyando la protección del Parque México según encuestas rápidas. Políticamente, presiona al gobierno local, con su aprobación cayendo al 52 %. Esta boda no solo une once corazones a un tronco: planta la semilla de una revolución verde en una ciudad que ahoga sus pulmones.





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