La Unión Europea ha aprobado una tasa fija de 3 euros por cada paquete importado de valor inferior a 150 euros, una medida que entra en v...
La Unión Europea ha aprobado una tasa fija de 3 euros por cada paquete importado de valor inferior a 150 euros, una medida que entra en vigor el 1 de julio de 2026 y que busca frenar el aluvión de envíos baratos procedentes principalmente de plataformas chinas como Shein, Temu y AliExpress. La decisión, tomada por mayoría cualificada en el Consejo de Competitividad, elimina de facto la exención aduanera que permitía a estos paquetes entrar sin aranceles ni trámites, y añade un coste fijo de gestión que se repercutirá directamente al consumidor final, encareciendo entre un 15 % y un 30 % las compras de bajo importe que dominan el comercio electrónico transfronterizo.
La tasa de 3 euros se aplicará por paquete independientemente de su valor —incluso si cuesta 5 euros— y se sumará al IVA del país de destino, que en España es del 21 %. Un pedido típico de Temu de 20 euros con 10 artículos en envíos separados podría pasar a costar 50 euros con la nueva normativa. Bruselas justifica la medida como “necesaria para proteger el comercio local, el medio ambiente y la recaudación fiscal”, argumentando que los paquetes pequeños generan el 65 % de las emisiones de CO2 en el ecommerce y evaden 5.000 millones de euros anuales en impuestos. La Comisión estima que la tasa generará 8.200 millones de euros extra al año, que se destinarán a un fondo verde para compensar el impacto ambiental del transporte exprés y a subsidios para pymes europeas de moda y electrónica.
El impacto en el consumidor será inmediato: las compras compulsivas de ropa rápida, gadgets y accesorios baratos que han triplicado su volumen desde 2022 se encarecerán drásticamente. Plataformas como Shein, que envía 2,5 millones de paquetes diarios a la UE, han anunciado que absorberán parte del coste inicialmente, pero trasladarán el grueso al precio final, con subidas medias del 22 %. Temu y AliExpress han advertido de “ajustes inevitables” y ya preparan almacenes en Polonia y Hungría para minimizar aranceles, aunque la tasa de 3 euros es inevitable por su carácter fijo.
El comercio local celebra la medida: la patronal textil europea calcula que recuperará 12.000 millones en ventas perdidas y 80.000 empleos en tres años. Sin embargo, asociaciones de consumidores denuncian un “impuesto regresivo” que castiga a las rentas bajas, que representan el 65 % de los compradores en estas plataformas. En España, donde 18 millones de personas compraron en Shein o Temu en 2025, el sobrecoste medio anual por hogar será de 180 euros.
La tasa se suma a la eliminación de la exención de IVA para paquetes inferiores a 22 euros, aprobada en 2021 pero pospuesta hasta ahora. Los transportistas como Correos y DHL han aplaudido la norma por “equilibrar la competencia”, pero advierten de colapsos iniciales en aduanas, con 2.000 millones de paquetes anuales que pasarán a requerir declaración.
En redes #Tasa3Euros supera los 2,1 millones de interacciones, con un 72 % criticando el “impuesto al consumo” y un 25 % celebrando la “protección al comercio europeo”. La medida podría reducir el volumen de paquetes chinos un 40 % en 2027.
Económicamente, genera 8.200 millones extra pero frena el ecommerce transfronterizo. Socialmente, divide entre defensores del comercio local y consumidores de low-cost. Políticamente, fortalece la agenda proteccionista de Bruselas. Tres euros por paquete no son solo una tasa: son el fin de la era del consumo chino barato en Europa.





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