El alcalde de Almussafes , el socialista Antonio González , ha presentado su dimisión irrevocable de todos sus cargos orgánicos en el PSOE...
El alcalde de Almussafes, el socialista Antonio González, ha presentado su dimisión irrevocable de todos sus cargos orgánicos en el PSOE —incluyendo la secretaría local y la ejecutiva provincial de Valencia—, tras la apertura de un expediente disciplinario por presuntas conductas de acoso sexual a varias trabajadoras del Ayuntamiento. Sin embargo, González ha decidido atrincherarse en el sillón de regidor, anunciando que mantendrá la alcaldía hasta el final del mandato en 2027, lo que ha generado una crisis interna en el partido y una oleada de indignación entre vecinos y colectivos feministas.
González, de 58 años y en el cargo desde 2011 con mayorías absolutas consecutivas, ha reconocido en un comunicado “comportamientos inapropiados” hacia tres empleadas municipales —dos administrativas y una técnica de urbanismo— entre 2022 y 2024, consistentes en mensajes de WhatsApp de contenido sexual explícito, tocamientos no consentidos en el despacho y comentarios vejatorios sobre su aspecto físico. Las víctimas, de entre 28 y 42 años, han presentado denuncias internas que han desencadenado la investigación del PSOE, que ha concluido con la expulsión cautelar del alcalde de militancia y la petición expresa de que renuncie también a la alcaldía para “no dañar la imagen del partido”.
El regidor, que gobierna con 9 de los 13 concejales, ha rechazado dimitir del cargo público argumentando que “los hechos no están judicializados” y que “la presunción de inocencia debe prevalecer”. En una comparecencia improvisada ante los medios en el Ayuntamiento, González ha asegurado que “asumirá las consecuencias internas, pero no permitiré que se me quite un mandato que me dieron los vecinos”. Su decisión le permite mantenerse como alcalde no adscrito, ya que el PSOE no puede forzar su renuncia sin una moción de censura que requiera el apoyo de la oposición (PP y Compromís), que suman solo 4 ediles.
La crisis ha estallado en un municipio de 9.000 habitantes conocido por la fábrica de Ford, donde González era visto como un gestor eficaz pero autoritario. Las trabajadoras afectadas han recibido apoyo masivo: más de 500 vecinos han firmado una petición para su dimisión inmediata y colectivos como Dones en Lluita han convocado una concentración este sábado en la Plaza del Ayuntamiento bajo el lema “Acosador fuera”. El PSPV-PSOE de Valencia ha emitido un comunicado de “tolerancia cero” y ha designado una gestora para la agrupación local.
La oposición ha sido contundente: el PP ha registrado una moción de censura para el pleno del 20 de diciembre, aunque reconoce que no tiene votos suficientes sin el apoyo de Compromís, que exige “dimisión voluntaria” para no “legitimar un pacto con tránsfugas”. Vox ha pedido la intervención de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género.
En redes #DimisiónAlcaldeAlmussafes supera los 1,2 millones de interacciones, con un 85 % exigiendo su salida inmediata. El caso ha reabierto el debate sobre la protección a las víctimas en entornos laborales pequeños y la responsabilidad de los partidos ante cargos imputados por delitos de género.
González, casado y padre de dos hijas, ha perdido el apoyo de su propio grupo municipal, donde tres concejales han pedido públicamente su renuncia. Almussafes, un bastión histórico del PSOE valenciano, vive horas de incertidumbre: un alcalde dimitido en el partido pero atrincherado en el poder, desafiando a su formación y a la opinión pública.





.png)



COMMENTS