El Comité Ejecutivo Nacional de Vox ha aprobado este lunes, en una reunión interna, la incorporación de Júlia Calvet como nueva vocal, ocu...
El Comité Ejecutivo Nacional de Vox ha aprobado este lunes, en una reunión interna, la incorporación de Júlia Calvet como nueva vocal, ocupando el puesto número 12 que hasta ahora ostentaba Javier Ortega Smith. El partido ha comunicado la decisión de manera escueta este martes, presentando a Calvet como un valor emergente y destacando su trayectoria en la lucha contra el separatismo en Cataluña, sin mencionar explícitamente la expulsión de Ortega Smith, aunque el cambio es directo y ha sido interpretado por múltiples medios como un apartamiento definitivo del histórico dirigente.
Júlia Calvet, nacida en Barcelona en 2001, es la diputada más joven del Parlamento de Cataluña y actual portavoz nacional de Juventud de Vox. Jurista de formación, saltó a la política institucional tras presidir la plataforma estudiantil S'ha Acabat!, una entidad constitucionalista que defendía el bilingüismo y la libertad en las universidades catalanas frente al nacionalismo radical. Desde su escaño en el Parlament, Calvet ha centrado sus intervenciones en críticas al independentismo, al bipartidismo tradicional, a las políticas de inmigración masiva y a lo que considera imposiciones ideológicas, como el feminismo hegemónico o el adoctrinamiento en las aulas. Vox la presenta como un rostro fresco que denuncia "las consecuencias de décadas de cesiones al separatismo, los efectos de la inmigración ilegal y la falta de oportunidades para los jóvenes". Su ascenso al CEN refuerza la apuesta de Santiago Abascal por un relevo generacional, incorporando perfiles como el de Pepa Millán, José María Figaredo o Carlos Hernández Quero, todos ellos valores al alza en la formación.
Por su parte, Javier Ortega Smith, uno de los fundadores de Vox y exsecretario general entre 2016 y 2022, ve culminado un proceso de marginación que se ha prolongado durante meses. Tras ser relevado como portavoz adjunto en el Congreso el pasado noviembre —calificándolo él mismo de "injusto e equivocado"—, pierde ahora su último cargo orgánico de peso. Ortega Smith, diputado nacional y portavoz municipal en el Ayuntamiento de Madrid, había mostrado distanciamiento con la dirección de Abascal en varios episodios: su asistencia a la presentación del think tank Atenea de Iván Espinosa de los Monteros, su presencia en el desfile del 12 de octubre pese al boicot de Vox, o declaraciones pasadas advirtiendo contra convertir el partido en "una agencia de colocación de amigos". Fuentes internas señalan que estas disonancias, junto a una relación cada vez más fría con Abascal, han precipitado su salida del CEN, el máximo órgano de dirección entre asambleas.
Este movimiento consolida el liderazgo absoluto de Santiago Abascal, eliminando al último superviviente del núcleo fundador original, tras las salidas previas de figuras como Espinosa de los Monteros, Macarena Olona o Rocío Monasterio. Vox busca con ello proyectar renovación y captar el voto joven, donde según encuestas recientes lidera entre los menores de 35 años, especialmente varones. La incorporación de Calvet también cubre el vacío juvenil tras la ruptura con Revuelta, la antigua marca juvenil del partido envuelta en polémicas. Aunque Ortega Smith mantiene sus actas como diputado y concejal, su futuro en cargos de relevancia parece comprometido, y algunos analistas especulan con que no repetirá como candidato en Madrid en 2027.
El cambio orgánico llega en un momento de tensión política, con Vox analizando resultados electorales recientes y preparando estrategias frente al Gobierno de Pedro Sánchez. Para la formación verde, este ajuste refuerza su "unidad" y proyección hacia un electorado desencantado con el establishment, apostando por voces combativas como la de Calvet en temas como seguridad, identidad nacional y rechazo al "wokismo".





.png)



COMMENTS