La Gestora del PSOE de Extremadura ha negado rotundamente las acusaciones de acoso laboral formuladas por la exedil Quintana , quien fu...
La Gestora del PSOE de Extremadura ha negado rotundamente las acusaciones de acoso laboral formuladas por la exedil Quintana, quien fue despedida de su puesto en la sede regional del partido. En un comunicado oficial emitido este martes 30 de diciembre de 2025, la dirección interina ha calificado las denuncias de “infundadas y carentes de veracidad”, asegurando que el cese de Quintana se produjo por “razones organizativas y de restructuración interna” y no por presiones de ningún tipo. La respuesta llega después de que la afectada utilizara el canal interno de denuncias de Ferraz para señalar directamente al delegado del Gobierno en Extremadura como responsable de las supuestas presiones que llevaron a su despido.
Quintana, que ocupaba un cargo de confianza en la sede del PSOE extremeño, ha mantenido su versión en una carta enviada a la dirección federal, donde detalla un supuesto ambiente de “mobbing” que incluía críticas constantes, marginación en reuniones y amenazas veladas de represalias si no abandonaba voluntariamente su puesto. Según su relato, el delegado del Gobierno —figura clave en la Gestora tras la dimisión de Miguel Ángel Gallardo— habría ejercido influencia directa para forzar su salida, motivado por discrepancias políticas internas y por su cercanía a sectores críticos con la actual dirección.
La Gestora, presidida por un aliado cercano del delegado, ha rechazado cualquier implicación en prácticas de acoso y ha anunciado que “defenderá la honorabilidad del partido y de sus cargos ante cualquier insinuación falsa”. En un giro inesperado, el propio delegado ha amenazado con emprender acciones legales contra “quienes difundan el bulo” de acoso laboral, argumentando que las acusaciones forman parte de una “campaña de desprestigio” orquestada por disidentes internos que buscan desestabilizar la transición en el PSOE extremeño.
El conflicto ha estallado en un momento delicado para el partido en la región: la Gestora, instalada tras la salida de Gallardo por motivos de salud, debe preparar el congreso regional previsto para 2026 en un clima de división interna. Quintana, que cuenta con el apoyo de varios militantes de base y ex cargos locales, ha pedido a Ferraz una investigación independiente y ha amenazado con llevar el caso a los tribunales si no se esclarecen los hechos. Fuentes internas del PSOE nacional han confirmado que el canal de denuncias ha recibido el escrito y que se evaluará en las próximas semanas, aunque evitan pronunciarse públicamente para no avivar la crisis.
La polémica ha trascendido las fronteras extremeñas: en redes sociales, el hashtag #AcosoPSOEExtremadura ha acumulado más de 800.000 interacciones, con opiniones divididas entre quienes ven en el caso un ejemplo de “prácticas autoritarias” en el partido y quienes lo consideran un “ataque interesado” para debilitar a la Gestora. Asociaciones feministas y sindicatos han pedido “transparencia total” y han recordado que el acoso laboral es un delito que no debería tolerarse en ninguna organización, especialmente en un partido que defiende la igualdad.
El delegado del Gobierno, que acumula críticas por su gestión en otros frentes, ha insistido en que “no hay nada que ocultar” y que está dispuesto a “defender su honor en los tribunales”. Mientras, Quintana ha solicitado protección como denunciante y ha avanzado que aportará pruebas como correos electrónicos y mensajes que demostrarían las presiones sufridas.
El PSOE extremeño, que gobierna la Junta con mayoría absoluta, enfrenta ahora una crisis interna que podría salpicar a la dirección federal. La Gestora niega, el delegado amenaza con denuncias y la exedil mantiene su acusación: el caso promete convertirse en uno de los frentes más calientes del partido en el arranque de 2026. La verdad, por ahora, queda en manos de la investigación interna y, posiblemente, de los juzgados.





.png)



COMMENTS