La regulación de los patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad personal entra en una nueva etapa con la aprobación de una normati...
La regulación de los patinetes eléctricos y otros vehículos de movilidad personal entra en una nueva etapa con la aprobación de una normativa que refuerza los requisitos administrativos y las obligaciones de sus usuarios. A partir de ahora, estos vehículos deberán inscribirse obligatoriamente en el Registro Nacional de Vehículos que gestiona la Dirección General de Tráfico, una medida que busca mejorar el control, la seguridad vial y la identificación de los conductores en caso de accidente o infracción. La norma supone un cambio relevante para miles de usuarios que hasta ahora circulaban sin necesidad de ningún trámite formal más allá del cumplimiento de las ordenanzas municipales.
El nuevo registro permitirá asignar a cada patinete un número identificativo vinculado a su propietario, de forma similar a lo que ocurre con otros vehículos. Este sistema facilitará a las autoridades la localización de los responsables en caso de siniestros, atropellos o daños a terceros, uno de los principales problemas detectados en el crecimiento acelerado de este medio de transporte urbano. Además, se espera que contribuya a reducir el número de patinetes robados que vuelven a circular sin control, al existir una base de datos nacional que permita comprobar su titularidad.
Junto al registro, la normativa introduce una obligación clave: disponer de un seguro que cubra la responsabilidad civil frente a terceros. Aunque en muchas ciudades ya se recomendaba contar con esta cobertura, ahora pasa a ser exigencia legal. Las sanciones por incumplir este requisito serán significativas. Carecer de seguro podrá acarrear multas de entre 202 y 610 euros, mientras que circular sin él con un VMP clasificado como vehículo personal ligero o como vehículo a motor podrá ser castigado con importes que van de 250 a 800 euros, dependiendo de la categoría y de la gravedad de la infracción. Estas cuantías reflejan la voluntad de las autoridades de disuadir conductas negligentes y de proteger tanto a peatones como a otros conductores.
El proceso de inscripción se ha diseñado para ser sencillo y accesible. Podrá realizarse de manera telemática a través de la sede electrónica de la DGT, lo que permitirá completar el trámite sin desplazamientos ni largas esperas. Para quienes tengan dudas o dificultades técnicas, el teléfono 060 ofrecerá asistencia personalizada, guiando a los usuarios paso a paso en el registro de su patinete. Esta atención busca evitar que la falta de información se convierta en una barrera y garantizar que el mayor número posible de conductores cumpla con la normativa.
La medida llega en un contexto de aumento sostenido del uso de patinetes eléctricos en las ciudades, impulsado por su bajo coste, su facilidad de uso y su papel como alternativa sostenible al coche. Sin embargo, también han crecido los accidentes, las quejas por circulación indebida y los conflictos con peatones. Con este marco legal, la DGT pretende ordenar el sector y homogeneizar criterios en todo el territorio, evitando la dispersión normativa entre municipios.
Para los usuarios, la adaptación será obligatoria y relativamente rápida. Quienes ya utilizan estos vehículos deberán regularizar su situación cuanto antes para evitar sanciones. A medio plazo, se espera que la nueva regulación mejore la convivencia en el espacio público, aporte mayor seguridad jurídica y consolide al patinete eléctrico como un medio de transporte urbano integrado y responsable.





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