El histórico dirigente de la banda terrorista ETA , Garikoitz Aspiazu Rubina , conocido como Txeroki , ha obtenido un régimen de semiliberta...
El histórico dirigente de la banda terrorista ETA, Garikoitz Aspiazu Rubina, conocido como Txeroki, ha obtenido un régimen de semilibertad que le permitirá salir de prisión de lunes a viernes y regresar a dormir al centro penitenciario, según han confirmado fuentes oficiales a la Agencia EFE. Esta decisión se basa en el artículo 100.2 del Reglamento Penitenciario, que facilita fórmulas intermedias entre los grados tradicionales para internos con cumplimiento avanzado de su condena.
La medida fue propuesta por la Junta de Tratamiento de la cárcel de Martutene, en San Sebastián —centro en el que Txeroki cumple pena tras su traslado desde Francia en 2024— y ha sido aceptada por la administración penitenciaria dependiente del Gobierno Vasco. Cabe destacar que este régimen no implica la concesión del tercer grado, sino una disposición intermedia que permite la salida diurna bajo condiciones y objetivos concretos, como trabajo o actividades autorizadas, siempre con la obligación de regresar al centro para pernoctar.
Para acceder a este beneficio, el interno debe presentar un plan de ejecución detallado que acredite qué actividades realizará fuera del centro, junto con horarios y compromisos. Este plan es evaluado por la administración penitenciaria y luego remitido para que la Fiscalía de la Audiencia Nacional emita un informe, que aunque no es vinculante, forma parte del procedimiento previo a la decisión final del Juzgado Central de Vigilancia Penitenciaria. Las fuentes consultadas señalan que no es habitual que este tipo de concesiones sean revocadas una vez aprobadas.
La figura de Txeroki es una de las más representativas dentro de la historia reciente de ETA. Nacido en Bilbao en 1973, asumió papeles clave dentro del aparato militar de la organización en su última fase activa. Fue detenido en Francia en 2008 y ha sido objeto de múltiples juicios tanto allí como en España. La Audiencia Nacional le impuso en 2011 una condena de 377 años de prisión por el intento de asesinato de la entonces teniente de alcalde de Portugalete, entre otros delitos de terrorismo. Además, acumuló otras penas en España, como nueve años por ordenar un atentado con coche bomba en Castellón en 2007 y 18 años más por intentar asesinar con un artefacto explosivo a una periodista de Antena 3 en el País Vasco en 2002. Allí, también cumplió en Francia varias condenas que suman más de 30 años.
La concesión de este régimen de semilibertad ha generado fuerte reacción en distintos sectores políticos y sociales. Organizaciones de víctimas como la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) han criticado la decisión, calificándola de “artimaña” y expresando su desacuerdo con la política penitenciaria que consideran que favorece progresiones para antiguos miembros de ETA sin un arrepentimiento claro ni colaboración con la justicia. Asimismo, líderes del Partido Popular han atribuido esta medida a pactos políticos entre el Gobierno central y Bildu, denunciando lo que consideran una amnistía encubierta para terroristas condenados.
El caso de Txeroki se enmarca dentro de un debate más amplio sobre la gestión de presos de ETA tras el traspaso de competencias penitenciarias al Gobierno Vasco, una cuestión que sigue suscitando controversias y críticas amplias en el ámbito político y entre asociaciones de víctimas.





.png)



COMMENTS