Comenzamos una semana dominada por una situación meteorológica muy activa, caracterizada por la llegada sucesiva de frentes atlánticos que ...
Comenzamos una semana dominada por una situación meteorológica muy activa, caracterizada por la llegada sucesiva de frentes atlánticos que entrarán por el noroeste peninsular y que estarán acompañados por un destacado río atmosférico, es decir, una lengua de aire muy húmedo procedente del Atlántico que canaliza grandes cantidades de vapor de agua hacia la fachada occidental de la Península. Esta configuración favorecerá precipitaciones continuas, localmente intensas y de larga duración, especialmente en el noroeste.
Galicia será, una vez más, la comunidad más afectada por este episodio, tanto por su posición geográfica como por la orientación de sus sierras frente al flujo húmedo dominante. A lo largo de la semana se espera una sucesión casi ininterrumpida de frentes, con breves treguas entre uno y otro, lo que impedirá una recuperación real del terreno y favorecerá una acumulación de lluvia muy significativa en amplias zonas del territorio.
Las previsiones apuntan a que los mayores acumulados se registrarán en el interior de la provincia de Pontevedra, especialmente en las áreas de sierra, donde podrían superarse con facilidad los 200 litros por metro cuadrado y, de forma puntual, acercarse o incluso superar los 300 litros por metro cuadrado a lo largo de todo el episodio. Se trata de cifras muy elevadas para un periodo tan corto de tiempo, que reflejan la persistencia del flujo húmedo y la eficacia del relieve gallego a la hora de forzar la precipitación.
Además de las lluvias continuas, se esperan intervalos de precipitación fuerte, especialmente al paso de los frentes más activos, con posibilidad de chubascos intensos y localmente acompañados de tormenta. Las rachas de viento también irán ganando protagonismo, sobre todo en zonas costeras y en áreas elevadas, donde el paso de las borrascas atlánticas puede dejar rachas fuertes o muy fuertes en determinados momentos de la semana.
El denominado río de humedad será clave para explicar la magnitud del episodio. Este tipo de estructuras atmosféricas actúan como auténticas autopistas de vapor de agua desde latitudes subtropicales hacia latitudes medias, y cuando impactan de forma directa sobre una región montañosa como Galicia, el ascenso forzado del aire dispara la eficiencia de las precipitaciones. Por este motivo, aunque las borrascas no sean especialmente profundas en superficie, el volumen de agua precipitable disponible en la atmósfera será muy alto.
El impacto de este temporal se notará especialmente en los ríos de la vertiente atlántica, que podrían experimentar crecidas rápidas, sobre todo en las cuencas más cortas y con pendientes pronunciadas. También existe riesgo de acumulaciones de agua en zonas urbanas, pequeños desbordamientos y problemas en carreteras secundarias, especialmente en áreas donde el drenaje se vea saturado tras varios días consecutivos de lluvia.
En el resto del noroeste peninsular, como Asturias y el norte de Castilla y León, también se esperan precipitaciones abundantes, aunque en general de menor entidad que en Galicia. El interior peninsular y buena parte del área mediterránea quedarán más al margen del episodio, con lluvias más dispersas y menos persistentes.
Este episodio refuerza un patrón atmosférico claramente atlántico, con el chorro polar situado en una posición favorable para el tránsito de borrascas hacia el entorno de la Península. De mantenerse esta configuración, Galicia afrontará una semana marcada por un tiempo muy inestable, con cielos cubiertos, elevada humedad ambiental y un riesgo hidrológico que deberá ser seguido con atención, especialmente en las comarcas del interior de Pontevedra, donde se concentrarán los acumulados más excepcionales.





.png)



COMMENTS