La dirección provincial de Vox en la Región de Murcia ha presentado su renuncia colectiva este jueves por la noche, en una maniobra que de...
La dirección provincial de Vox en la Región de Murcia ha presentado su renuncia colectiva este jueves por la noche, en una maniobra que deja en jaque el liderazgo regional del partido y pone de manifiesto una grave crisis interna en una de las federaciones territoriales con mayor peso para la formación en España.
Cinco de los seis miembros que componían el Comité Ejecutivo Provincial (CEP) han dejado sus cargos tras manifestar un “profundo desacuerdo” con la gestión de su presidente, José Ángel Antelo. Entre los dimisionarios se encuentran figuras relevantes de la estructura autonómica: Lourdes Méndez, hasta ahora vicepresidenta provincial y diputada en el Congreso; Carmen Menduiña, secretaria; Antonio Martínez Nieto, responsable de Relaciones Institucionales; Antonio Martínez Sánchez, encargado de Intermunicipal; y Aída Peñalver, al frente de Organización Territorial.
La decisión, según han explicado fuentes del partido, persigue que la dirección nacional de Vox asuma el control de la situación y ponga fin a una crisis de cohesión interna que, aseguran, se ha agravado en los últimos meses. Al dimitir la mayoría de la ejecutiva provincial, los estatutos de la formación establecen que el comité queda automáticamente disuelto, lo que deja a Antelo sin apoyo orgánico y a merced de una reestructuración dirigida desde Madrid.
Este movimiento se produce en un contexto de tensiones persistentes entre Antelo y la cúpula nacional. Según fuentes consultadas, la relación se había deteriorado debido a “decisiones y un estilo de liderazgo” que, a juicio de los dimisionarios, no solo han paralizado el funcionamiento ordinario del CEP, sino que han “debilitado seriamente” la implantación y crecimiento de Vox en la región. Por esta razón, los miembros del comité consideran que su salida era necesaria para permitir que se restablezca la unidad interna y se recomponga la estructura orgánica regional bajo la supervisión del Comité Ejecutivo Nacional.
Tras la renuncia colectiva, la dirección nacional del partido nombrará una comisión gestora que gestionará las responsabilidades y funciones del partido en la Región de Murcia mientras se trabaja en la elección de un nuevo equipo directivo. Este tipo de comités de transición son habituales en Vox cuando se produce el vaciado total de una ejecutiva territorial, según los estatutos partidarios.
La crisis en Murcia no solo tiene implicaciones orgánicas dentro de Vox, sino que también repercute en el panorama político regional. La Región de Murcia es una de las comunidades en las que Vox ha tenido mayor implantación y visibilidad, especialmente tras su pacto de gobierno con el Partido Popular en 2023, que permitió a Antelo desempeñar cargos de relevancia institucional, incluyendo el de vicepresidente regional y consejero de Interior, Emergencias y Ordenación del Territorio, hasta la ruptura del pacto en 2024.
Analistas políticos y sectores críticos internos señalan que esta crisis se había gestado durante meses y que la dimisión en bloque es la culminación de tensiones no resueltas entre la dirección autonómica y la nacional. Además, fuentes vinculadas a otras áreas del partido han apuntado que existían intentos previos de ofrecer soluciones negociadas que no fructificaron, contribuyendo a la ruptura definitiva.
Con la salida de Antelo del liderazgo provincial, Vox afronta una etapa de reorganización en Murcia, en la que la dirección nacional buscará restituir la normalidad interna y preparar el terreno para futuras candidaturas y estrategias electorales. Los próximos días serán clave para conocer quiénes asumirán las responsabilidades en la federación regional y cómo influirá este cambio en la dinámica política de la comunidad.





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