La Premier League y la English Football League han acordado una medida sin precedentes en el fútbol inglés: suspender temporalmente la cel...
La Premier League y la English Football League han acordado una medida sin precedentes en el fútbol inglés: suspender temporalmente la celebración de partidos de competición oficial durante el periodo del Ramadán, que este año se estima se extenderá desde el 17 de febrero hasta el 20 de marzo. La decisión, que se ha empezado a comunicar a clubes, jugadores y cuerpos técnicos esta misma semana, tiene como objetivo principal permitir que los futbolistas musulmanes puedan cumplir con los preceptos religiosos del ayuno sin que ello suponga un perjuicio deportivo o médico para su desempeño en el campo.
Fuentes cercanas a ambas competiciones han explicado que la iniciativa nace de un diálogo entre las ligas, las asociaciones de jugadores profesionales y los propios clubes con plantillas multiculturales diversas. Aunque la idea inicial no provenía directamente de una sola entidad religiosa, el incremento en el número de futbolistas musulmanes de primer nivel en el fútbol inglés y las peticiones de mayor sensibilidad cultural dentro del calendario competitivo hicieron que los organismos decidieran estudiar la posibilidad de ajustar el calendario de forma temporal.
La propuesta contempla un parón de varias semanas en los calendarios de Premier League y EFL durante las horas de mayor intensidad de ayuno —desde el amanecer hasta el atardecer—, pero no necesariamente la suspensión completa de la actividad futbolística de todo el día. Se espera que los partidos que no puedan disputarse en horario nocturno o en horas adecuadas para los jugadores orientados por el Ramadán se trasladen a fechas alternativas dentro de un estrecho marco de competición. La intención es que todos los clubes puedan reanudar la competición en una fase equilibrada tras el periodo señalado, con el menor impacto posible sobre los estadios, los calendarios de copas y los compromisos internacionales.
Esta decisión supone un cambio cultural y logístico importante, ya que nunca antes en la historia reciente del fútbol inglés se había suspendido de forma temporal la competición por motivos religiosos vinculados directamente a los jugadores. Tradicionalmente, los calendarios han continuado sin interrupciones aunque coincidieran con festividades religiosas de diversa índole, como la Pascua cristiana, el Diwali hindú o el Eid al-Adha musulmán. Sin embargo, la complejidad del ayuno prolongado durante la jornada y la exigencia física de entrenamiento y competición llevaron a que la ausencia de adaptaciones previas generara debates internos frecuentes entre profesionales y cuerpos técnicos.
Equipos con una presencia significativa de jugadores musulmanes —especialmente en equipos de Premier League del norte de Inglaterra y Londres— habían manifestado en privado su preocupación por el impacto que el ayuno continuado puede tener en el rendimiento y en el estado físico general, especialmente cuando se suman a entrenamientos y partidos de alta exigencia. Para muchos de estos futbolistas, el Ramadán implica abstenerse de beber y comer desde el amanecer hasta el anochecer durante toda la duración del mes sagrado, lo cual puede complicar la recuperación física, la hidratación y la capacidad de mantener un alto rendimiento competitivo.
El anuncio ha generado ya diversas reacciones. Por un lado, organizaciones musulmanas en el Reino Unido han calificado la medida de “muy positiva y necesaria”, destacando que representa un reconocimiento institucional de la diversidad religiosa en el deporte profesional. Asimismo, varios futbolistas musulmanes de élite han expresado su agradecimiento públicamente, señalando que la adaptación del calendario les permitirá observar sus obligaciones religiosas sin sentir que ello entra en conflicto directo con sus compromisos profesionales.
Por otro lado, algunos analistas deportivos han señalado que la suspensión temporal plantea importantes desafíos logísticos, especialmente en un calendario ya de por sí muy apretado entre ligas, copas nacionales y competiciones europeas. Los clubes tendrán que reestructurar entrenamientos, planificación de viajes y recuperación física de los jugadores, así como posibles ajustes en fecha y hora de encuentros aplazados.
Pese a las complejidades, la Premier League y la EFL han subrayado que la prioridad de esta decisión es garantizar la igualdad de condiciones para todos los jugadores, independientemente de su fe religiosa, y fomentar un entorno competitivo más inclusivo y respetuoso con las prácticas culturales y espirituales de los profesionales del deporte. El periodo de Ramadán de 2026, que se extenderá aproximadamente desde mediados de febrero hasta finales de marzo según el calendario lunar, será el primero en el que esta suspensión se lleve a cabo, en lo que muchos ven como una señal de reconocimiento del carácter multicultural del fútbol moderno.





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