A menos de dos semanas de las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo , el panorama político se presenta más abierto de lo que podrí...
A menos de dos semanas de las elecciones autonómicas andaluzas del 17 de mayo, el panorama político se presenta más abierto de lo que podría sugerir la ventaja del Partido Popular. Según el sondeo más reciente elaborado por Commentia y difundido por los diarios del grupo Joly, la formación liderada por Juanma Moreno se situaría claramente como la fuerza más votada, con un 40,9% de los apoyos y una estimación de entre 52 y 54 escaños. Sin embargo, este resultado, aunque sólido, no sería suficiente para garantizar la mayoría absoluta, fijada en 55 diputados, lo que introduce un elemento clave de incertidumbre en la gobernabilidad de la comunidad.
El crecimiento del PP respecto a anteriores citas electorales refleja una consolidación del liderazgo de Moreno, cuya gestión ha logrado captar votantes más allá del electorado tradicional conservador. Aun así, la posibilidad de quedarse a las puertas de la mayoría absoluta abre la puerta a que otras fuerzas, especialmente Vox, desempeñen un papel determinante. El partido de derecha radical experimentaría un notable ascenso, alcanzando el 17,5% de los votos y obteniendo entre 17 y 19 escaños, lo que lo convertiría en un actor imprescindible para la formación de gobierno si se confirman estos resultados.
Por su parte, el PSOE de Andalucía afrontaría un escenario especialmente adverso. Con un 21,6% de intención de voto y una horquilla de entre 26 y 28 diputados, los socialistas firmarían su peor resultado histórico en la comunidad. Este retroceso evidencia las dificultades del partido para recuperar terreno en una región que durante décadas fue uno de sus principales bastiones. La fragmentación del espacio progresista y la pérdida de apoyo en sectores tradicionales parecen estar detrás de este declive.
En el bloque de la izquierda, las formaciones alternativas muestran una evolución desigual. Por Andalucía alcanzaría un 9,1% de los votos, lo que se traduciría en entre cuatro y seis escaños, mientras que Adelante Andalucía obtendría un 7,1% y entre tres y cinco diputados. Aunque ambas fuerzas logran mantener representación, su división reduce el impacto conjunto que podrían tener frente al avance del bloque conservador.
El sondeo, basado en 2.408 entrevistas realizadas entre el 14 y el 26 de abril, apunta además a una mayor movilización del electorado de derechas, lo que podría ser determinante el día de la votación. En este contexto, Vox se posiciona como árbitro de la situación, con la capacidad de facilitar o bloquear la investidura de Moreno en función de las negociaciones postelectorales.
Así, el escenario que se dibuja es el de un Partido Popular fuerte pero dependiente, un PSOE debilitado y una derecha fragmentada pero con posibilidades de sumar. Todo quedará pendiente del resultado final en las urnas, donde unos pocos escaños podrían marcar la diferencia entre un gobierno en solitario o la necesidad de pactos que condicionen la próxima legislatura andaluza.





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