El FMI alerta de que la tensión entre EE. UU. e Irán amenaza el crecimiento mundial y podría impulsar la inflación en 2026.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido de que el aumento de las tensiones en Oriente Medio representa el principal riesgo para la economía mundial, tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de dar por finalizado el entendimiento con Irán. El organismo señala que la escalada ya ha provocado caídas en los mercados bursátiles y un incremento del precio del petróleo, al tiempo que alerta de un posible repunte de la inflación y una desaceleración del crecimiento global.
El FMI sitúa Oriente Medio como el principal riesgo económico
En sus previsiones económicas de julio, el Fondo Monetario Internacional identifica el conflicto en Oriente Medio como la mayor amenaza para la estabilidad de la economía mundial.
El organismo sostiene que el incremento de la incertidumbre geopolítica podría afectar al comercio internacional, a los mercados financieros y al suministro energético, con repercusiones para la actividad económica en numerosos países.
Las advertencias del FMI se producen después de que Donald Trump anunciara el fin del entendimiento con Irán, una decisión que ha elevado la tensión entre ambos países.
Los mercados reaccionaron al nuevo escenario con descensos en las bolsas y un aumento cercano al 5 % en el precio del petróleo.
El estrecho de Ormuz concentra la preocupación energética
El FMI considera que un eventual bloqueo del estrecho de Ormuz supondría uno de los principales riesgos para el mercado energético internacional.
Por esta vía marítima transita una parte significativa del comercio mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción del tráfico podría traducirse en un fuerte incremento de los precios de la energía.
El organismo también advierte de que las reservas estratégicas disponibles se encuentran más limitadas que en crisis anteriores y que los mecanismos de respuesta cuentan con un menor margen de actuación.
Esta combinación de factores incrementa la vulnerabilidad de la economía mundial ante una posible escalada del conflicto.
Previsión de mayor inflación y menor crecimiento
En este escenario, el Fondo Monetario Internacional prevé que la inflación mundial alcance el 4,7 % en 2026, interrumpiendo la tendencia de moderación observada en los últimos ejercicios.
Al mismo tiempo, el organismo estima que el crecimiento económico global podría ralentizarse hasta el 3 %, reflejando el impacto de unos costes energéticos más elevados y de una mayor incertidumbre sobre la inversión y el comercio.
El FMI subraya que la evolución de estas previsiones dependerá del desarrollo de la situación geopolítica y de la capacidad de los mercados para absorber nuevas perturbaciones.
La institución mantiene que la estabilidad del suministro energético seguirá siendo uno de los factores determinantes para la evolución de la economía mundial durante los próximos meses.





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