El PAM gana las elecciones legislativas en Marruecos, marcadas por una abstención récord del 61,9%, la mayor en veinte años.
El Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) ha sido la fuerza más votada en las elecciones legislativas celebradas en Marruecos al obtener 97 de los 395 escaños de la Cámara de Representantes. Los comicios han estado marcados por una participación reducida, con una abstención del 61,9%, la más elevada registrada en las dos últimas décadas. La Agrupación Nacional de Independientes (RNI), que encabezaba el Gobierno saliente, pasa a ocupar la segunda posición, mientras que Istiqlal mantiene el tercer lugar en el Parlamento.
El PAM se convierte en la primera fuerza del Parlamento marroquí
Las elecciones legislativas celebradas en Marruecos han supuesto un cambio en el equilibrio político de la Cámara de Representantes, con la victoria del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), formación de orientación liberal que formaba parte de la coalición gubernamental saliente.
Según los resultados oficiales, el PAM ha obtenido 97 de los 395 escaños que integran la cámara baja del Parlamento marroquí.
Aunque la cifra no otorga la mayoría absoluta, sí sitúa a la formación como la principal fuerza parlamentaria y le concede una posición privilegiada en las negociaciones para la formación del próximo Ejecutivo.
El resultado modifica el reparto de poder dentro de la coalición que gobernó durante la anterior legislatura.
La Agrupación Nacional de Independientes (RNI), encabezada hasta ahora por el primer ministro saliente, pierde la primera posición y queda como segunda fuerza política con 66 diputados.
Por su parte, el partido Istiqlal mantiene el tercer puesto con 65 escaños, consolidándose como uno de los principales actores del panorama político marroquí.
El resto de los asientos parlamentarios se distribuyen entre otras formaciones políticas, lo que obligará previsiblemente a intensas negociaciones para configurar una mayoría estable.
El sistema político marroquí favorece habitualmente la formación de gobiernos de coalición debido a la fragmentación del Parlamento y a la distribución del voto entre varias fuerzas.
Tras conocerse los resultados, comienza ahora el proceso institucional que culminará con la designación del jefe del Gobierno y la posterior formación del nuevo gabinete.
La Constitución marroquí establece que el rey Mohamed VI nombra al jefe del Ejecutivo entre los miembros del partido que obtiene el mayor número de escaños en las elecciones legislativas.
La abstención alcanza el 61,9%, la cifra más alta en veinte años
Uno de los datos más destacados de la jornada electoral ha sido el elevado nivel de abstención.
Según las cifras oficiales, el 61,9% del electorado decidió no acudir a las urnas, lo que representa el porcentaje de participación más bajo registrado en Marruecos en las últimas dos décadas.
Este dato sitúa la participación electoral en el 38,1%, reflejando una importante desmovilización del electorado.
La elevada abstención se había convertido en una de las principales incógnitas de la campaña electoral y finalmente ha superado las previsiones de numerosos analistas.
Durante las semanas previas a los comicios, distintos estudios y sondeos ya apuntaban a una participación limitada, especialmente entre los votantes más jóvenes.
Diversos informes económicos y sociales han señalado que el desempleo juvenil, el acceso a la vivienda, las oportunidades laborales y el coste de la vida figuran entre las principales preocupaciones de una parte significativa de la población.
Estos factores han sido objeto de debate durante la campaña por parte de las distintas formaciones políticas.
Las autoridades marroquíes desplegaron un amplio dispositivo de seguridad para garantizar el normal desarrollo de la jornada electoral en todo el país.
Asimismo, el Gobierno reforzó los controles en la frontera con Ceuta durante los días previos a las elecciones, coincidiendo con llamamientos difundidos en redes sociales que instaban a intentar cruces irregulares hacia territorio español.
El dispositivo contó con la participación de distintos cuerpos de seguridad con el objetivo de prevenir incidentes durante una jornada considerada especialmente sensible.
Comienza la negociación para formar el próximo Gobierno
Tras la proclamación de los resultados, el foco político se traslada ahora a las negociaciones para formar el nuevo Ejecutivo.
Aunque el PAM ha obtenido la primera posición, los 97 escaños logrados resultan insuficientes para gobernar en solitario.
La composición del Parlamento hace necesaria la búsqueda de acuerdos con otras fuerzas representadas en la Cámara.
Entre las opciones que previsiblemente serán analizadas figura la continuidad de acuerdos entre partidos que ya formaban parte del anterior Ejecutivo, aunque la nueva correlación de fuerzas modifica el equilibrio interno de cualquier futura coalición.
El proceso estará marcado también por el papel institucional del rey Mohamed VI, cuya Constitución le atribuye competencias relevantes en la designación del jefe del Gobierno y en el funcionamiento de determinadas instituciones del Estado.
Los próximos días estarán dedicados a los contactos entre los principales partidos con representación parlamentaria para explorar posibles alianzas.
Las negociaciones deberán abordar tanto el reparto de responsabilidades dentro del futuro gabinete como el programa de gobierno que impulse la próxima legislatura.
Entre los principales desafíos que afrontará el nuevo Ejecutivo figuran la evolución económica, la creación de empleo, las políticas sociales, la gestión de la inflación y el desarrollo de inversiones estratégicas.
También continuará siendo prioritaria la cooperación con la Unión Europea en ámbitos como la migración, la seguridad y las relaciones comerciales.
La estabilidad política será uno de los elementos observados con mayor atención por los socios internacionales de Marruecos, especialmente teniendo en cuenta el contexto regional y los retos económicos compartidos por numerosos países del norte de África.
Con la victoria del PAM y una abstención histórica del 61,9%, Marruecos inicia una nueva etapa política en la que la formación de una mayoría parlamentaria estable será determinante para definir el rumbo del próximo Gobierno y las prioridades de la legislatura que ahora comienza.





.png)



COMMENTS