Los créditos FIEM a Marruecos superan los 1.000 millones desde 2021, según una información periodística. Analizamos el contexto y las cifras.
La financiación concedida por España a proyectos vinculados a Marruecos mediante créditos del Fondo para la Internacionalización de la Empresa (FIEM) habría superado los 1.000 millones de euros entre 2021 y 2026, según una información publicada por el periodista Manuel Cerdán. El incremento coincide con el periodo posterior al conocimiento del espionaje mediante Pegasus al teléfono móvil del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, un episodio que marcó un punto de inflexión en las relaciones diplomáticas entre ambos países.
La política de financiación española hacia Marruecos ha vuelto a situarse en el centro del debate público tras la publicación de nuevos datos sobre los créditos FIEM concedidos durante los últimos años. Según la información difundida por el periodista Manuel Cerdán en The Objective, España habría autorizado operaciones por valor de 1.015 millones de euros entre 2021 y 2026, una cifra muy superior a la registrada en el periodo comprendido entre 2017 y 2020.
El aumento de estos créditos coincide cronológicamente con una etapa especialmente delicada en las relaciones entre Madrid y Rabat. En abril de 2022, el Gobierno confirmó que los teléfonos móviles del presidente Pedro Sánchez y de la entonces ministra de Defensa, Margarita Robles, habían sido infectados con el software espía Pegasus, un programa desarrollado por la empresa israelí NSO Group y utilizado para acceder de forma remota a dispositivos electrónicos.
Las investigaciones oficiales nunca identificaron públicamente a los responsables del ataque informático. Sin embargo, el episodio provocó una importante controversia política y diplomática, al producirse en un contexto marcado por las tensiones bilaterales entre España y Marruecos.
Los créditos FIEM multiplican su volumen
El Fondo para la Internacionalización de la Empresa constituye uno de los principales instrumentos financieros de la política comercial exterior española. Gestionado por la Secretaría de Estado de Comercio, su finalidad es facilitar la participación de empresas españolas en proyectos internacionales mediante préstamos y otras fórmulas de financiación.
Estos créditos no consisten en transferencias directas al Gobierno marroquí para gasto corriente, sino en mecanismos destinados a respaldar operaciones comerciales, proyectos de infraestructuras, desarrollo tecnológico, transporte, energía u otros sectores en los que participan compañías españolas.
Según los datos publicados, entre 2017 y 2020 las operaciones aprobadas para Marruecos alcanzaron aproximadamente 207 millones de euros. En cambio, entre 2021 y 2026 esa cifra habría aumentado hasta 1.015 millones, lo que supondría multiplicar por cinco el volumen de financiación concedida durante el periodo anterior.
Este incremento ha generado un intenso debate político acerca de la evolución de la relación bilateral entre ambos países y sobre el papel que desempeña Marruecos dentro de la estrategia económica y comercial española en el norte de África.
El contexto del caso Pegasus
El espionaje mediante Pegasus continúa siendo uno de los episodios más relevantes de la política española reciente.
En mayo de 2022, el Gobierno confirmó que los teléfonos de Pedro Sánchez y Margarita Robles habían sido comprometidos mediante este programa de espionaje. El software permite acceder al contenido completo de los dispositivos infectados, incluyendo mensajes, llamadas, fotografías, documentos y otros datos personales.
Las investigaciones judiciales abiertas en España no lograron determinar quién ejecutó el ataque, y el procedimiento terminó archivándose de forma provisional al no poder identificarse a los autores desde el extranjero.
El caso coincidió con un momento de importantes cambios en la política exterior española respecto al Sáhara Occidental. Poco antes se había hecho pública la carta enviada por Pedro Sánchez al rey Mohamed VI respaldando el plan marroquí de autonomía para el territorio, una decisión que modificó la posición mantenida durante décadas por España.
A partir de ese momento comenzó una nueva etapa de acercamiento institucional entre Madrid y Rabat, con la reanudación de las reuniones de alto nivel, la cooperación migratoria y distintos acuerdos económicos.
Instrumento para impulsar la internacionalización
El Ejecutivo ha defendido en distintas ocasiones que los créditos FIEM responden exclusivamente a criterios de política comercial y tienen como finalidad favorecer la internacionalización de empresas españolas.
Estos instrumentos financieros se utilizan habitualmente en numerosos países y permiten facilitar operaciones en sectores considerados estratégicos, siempre vinculadas a proyectos concretos.
Entre los ámbitos donde tradicionalmente participan empresas españolas en Marruecos figuran las infraestructuras ferroviarias, el abastecimiento de agua, la construcción, las energías renovables, las telecomunicaciones y diversos proyectos industriales.
Los préstamos suelen estar sujetos a condiciones específicas de financiación y cuentan con procedimientos de evaluación antes de su aprobación.
Debate político sobre la relación con Marruecos
La publicación de estas cifras ha provocado nuevas reacciones en el ámbito político.
Diversos partidos de la oposición han solicitado explicaciones sobre el aumento del volumen de financiación y han reclamado mayor transparencia acerca de los proyectos concretos respaldados mediante el FIEM.
Por su parte, el Gobierno ha sostenido en ocasiones anteriores que la cooperación económica con Marruecos forma parte de una relación estratégica para España en materias como comercio, inmigración, seguridad y lucha contra el terrorismo.
Marruecos constituye uno de los principales socios comerciales de España fuera de la Unión Europea y el primer destino de las exportaciones españolas en África.
El intercambio comercial entre ambos países ha mantenido una tendencia creciente durante los últimos años, situando a España entre los principales socios económicos del país magrebí.
Cooperación económica y relaciones bilaterales
Las relaciones entre España y Marruecos abarcan numerosos ámbitos además del comercial.
La cooperación en materia migratoria constituye uno de los principales ejes de la agenda bilateral, especialmente tras las sucesivas crisis registradas en Ceuta y Melilla.
Ambos países colaboran también en seguridad, lucha contra el terrorismo, control fronterizo y desarrollo económico.
En paralelo, persisten cuestiones especialmente sensibles desde el punto de vista diplomático, como el contencioso sobre el Sáhara Occidental, las reclamaciones históricas relacionadas con Ceuta y Melilla o los episodios de tensión registrados periódicamente en la frontera.
Pese a esas diferencias, la relación institucional entre Madrid y Rabat ha experimentado una etapa de estabilidad tras la Reunión de Alto Nivel celebrada en 2023 y los acuerdos alcanzados posteriormente.
Un debate que continúa abierto
La información publicada sobre los créditos FIEM vuelve a situar el foco sobre la evolución de la política exterior española respecto a Marruecos y sobre la intensidad de la cooperación económica entre ambos países.
Mientras el Ejecutivo mantiene que estas operaciones responden al apoyo a la internacionalización empresarial y a proyectos de interés económico, la oposición reclama un mayor nivel de información sobre el destino concreto de los fondos y el contexto político en el que se aprobaron.
El caso Pegasus continúa siendo, además, uno de los elementos más citados en el debate público sobre la relación bilateral, al tratarse de un episodio que coincidió con un cambio significativo en la política española hacia Marruecos.
La evolución futura de esta cooperación dependerá tanto del desarrollo de las relaciones diplomáticas como de la continuidad de los proyectos económicos conjuntos impulsados entre ambos países.





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