Un incendio declarado la noche del viernes 8 de agosto de 2025 en la Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los monumentos más emblemáticos de...
Un incendio declarado la noche del viernes 8 de agosto de 2025 en la Mezquita-Catedral de Córdoba, uno de los monumentos más emblemáticos de España y Patrimonio de la Humanidad, generó gran alarma en la ciudad y a nivel internacional. El fuego, que comenzó alrededor de las 21:15 horas, tuvo su origen en una barredora eléctrica que se encontraba en una zona de almacenamiento de maquinaria, cerca de la capilla del Espíritu Santo y en la ampliación de Almanzor, según han confirmado fuentes del Cabildo Catedral y del Ayuntamiento de Córdoba. La máquina, al parecer, sufrió un cortocircuito en su batería durante el proceso de carga, desencadenando un incendio que se propagó rápidamente debido a la presencia de sillas y otros materiales inflamables en las inmediaciones.
El suceso ocurrió en la parte lateral del templo, en la calle Magistral González Francés, próxima a la Puerta de San José y al Patio de los Naranjos, donde una gran humareda y llamas visibles desde el exterior alertaron a turistas y vecinos. Las imágenes compartidas en redes sociales, que mostraban una densa columna de humo y lenguas de fuego asomando por encima de los muros, evocaron temores de una catástrofe similar a la del incendio de Notre-Dame en 2019. Sin embargo, la rápida intervención de los bomberos, con tres dotaciones desplegadas desde el interior, el exterior y las cubiertas del monumento, logró controlar el fuego en menos de una hora y evitar una tragedia mayor. Hacia las 23:00, el alcalde de Córdoba, José María Bellido, anunció que el incendio estaba "controlado y sectorizado" y, pasadas las 00:17 del sábado 9 de agosto, fuentes municipales confirmaron su extinción total.
El obispo emérito de Córdoba, Demetrio Fernández, y el alcalde Bellido transmitieron un mensaje de calma, destacando que, aunque hubo daños materiales, "no será una catástrofe". Los daños se concentran en la zona de la ampliación de Almanzor, una de las partes más modernas del monumento, construida en el siglo XI. Según reportes, las llamas afectaron las cubiertas y algunos de los icónicos arcos de la Mezquita-Catedral, además de causar la caída de enfoscados en la capilla afectada. La evaluación completa de los desperfectos se realizará a la luz del día, una vez que los equipos del Cabildo y los técnicos puedan acceder a la zona. A pesar de la gravedad del incidente, no se reportaron heridos, ya que el templo estaba cerrado al público en el momento del suceso.
El Patio de los Naranjos, conocido por sus 98 naranjos plantados en hileras y su histórica relevancia como espacio de abluciones en la época califal, no resultó directamente afectado por las llamas, aunque la humareda fue visible desde este emblemático lugar. Este patio, considerado el jardín de patio más antiguo de Europa, ha sido testigo de múltiples transformaciones a lo largo de los siglos, y su conservación es una prioridad para el Cabildo Catedral. Fuentes policiales y del servicio de emergencias 112, que recibió las primeras alertas a las 21:15, destacaron la eficacia del Plan de Autoprotección de la Mezquita-Catedral, que permitió una respuesta coordinada. Los bomberos, familiarizados con el monumento gracias a simulacros anuales, trabajaron junto a la Policía Local y Nacional, que acordonaron el perímetro y restringieron el acceso a las calles colindantes, como Torrijos y Cardenal González Francés.
El incidente ha generado una gran expectación en Córdoba, con vecinos y turistas congregándose en las inmediaciones del templo, y ha trascendido fronteras, con mensajes de preocupación llegados desde diversas partes del mundo, según afirmó el obispo Fernández. La alcaldesa accidental, Cintia Bustos, y el propio Bellido se desplazaron al lugar para seguir de cerca las labores de extinción. Además, se reportó que un bombero sufrió un golpe de calor durante las tareas de extinción, aunque no se han detallado más consecuencias para los efectivos.
Este es el tercer incendio registrado en la milenaria historia de la Mezquita-Catedral, un monumento que combina elementos islámicos y cristianos y que atrae a millones de visitantes cada año. Las autoridades han subrayado la importancia de los simulacros y la preparación de los equipos de emergencia, que evitaron que los daños fueran más extensos. Mientras el Cabildo y el Ayuntamiento trabajan en la evaluación de los desperfectos, la ciudad respira aliviada al saber que el monumento, aunque afectado, permanece a salvo. La investigación sobre las causas exactas del cortocircuito en la barredora continúa, y se espera que en los próximos días se esclarezcan los detalles y el alcance real de los daños al patrimonio.





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