Este martes 23 de diciembre de 2025, la Diputación Provincial de Badajoz vivió momentos de tensión cuando, alrededor de las 14:00 horas, se...
Este martes 23 de diciembre de 2025, la Diputación Provincial de Badajoz vivió momentos de tensión cuando, alrededor de las 14:00 horas, se recibieron dos paquetes que activaron todas las alarmas de seguridad. Los envíos llegaron por entradas diferentes del palacio provincial, ubicado en el centro de la capital pacense: uno por la calle Felipe Checa y otro por la calle Obispo San Juan de Ribera. Ambos estaban dirigidos a Miguel Ángel Gallardo, expresidente de la institución hasta mayo de 2025 y exsecretario general del PSOE de Extremadura, quien había dimitido apenas un día antes tras el descalabro electoral de su partido en las autonómicas.
Los vigilantes de seguridad, siguiendo el protocolo habitual, pasaron los paquetes por el escáner de rayos X. La imagen reveló cables visibles y componentes electrónicos que, en principio, resultaron altamente sospechosos, evocando la posibilidad de un artefacto explosivo. Ante esta situación, se activó inmediatamente el protocolo de emergencia: se ordenó el desalojo completo del edificio, afectando a todos los empleados presentes en una jornada prenavideña con gran afluencia en el centro de la ciudad. Las calles aledañas fueron acordonadas, cortando el tráfico y generando expectación entre los viandantes y comercios cercanos, algunos de los cuales también tuvieron que evacuar temporalmente.
La Policía Nacional desplegó un amplio dispositivo de seguridad, con apoyo de la Policía Local, bomberos y servicios sanitarios por precaución. Agentes especializados TEDAX (Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos) se desplazaron al lugar para inspeccionar los paquetes. Durante casi dos horas, el perímetro permaneció restringido mientras se realizaban las verificaciones necesarias. La presidenta actual de la Diputación, Raquel del Puerto, se personó en el lugar desde Almendralejo y siguió de cerca la evolución de los hechos, destacando la "buena gestión" de los vigilantes al detectar la anomalía.
Finalmente, alrededor de las 16:00 horas, las autoridades confirmaron que se trataba de una falsa alarma. Los paquetes no contenían ningún material explosivo ni peligroso. Según fuentes policiales y de la institución, el contenido eran aparatos electrónicos con cables, específicamente relacionados con dispositivos de asistencia auditiva, como audífonos o bucles magnéticos, acompañados de un mensaje navideño. El remitente era el Grupo ONCE País Vasco, y se trataba de regalos institucionales de Navidad enviados por la Organización Nacional de Ciegos Españoles a distintas entidades públicas. Curiosamente, similares envíos han llegado a otras instituciones sin generar alertas.
Miguel Ángel Gallardo, al ser informado del incidente, comentó con sorpresa que imaginaba que podía tratarse de "una broma", aunque el suceso se resolvió sin incidentes. La normalidad regresó al palacio provincial una vez levantado el dispositivo, permitiendo a los trabajadores recoger sus pertenencias y reanudar actividades. La Diputación ha anunciado que investigará el caso para esclarecer detalles y, posiblemente, presentar denuncia por las molestias causadas, aunque todo apunta a un malentendido inocente en plena época navideña.
Este episodio, ocurrido en un contexto político sensible tras la dimisión de Gallardo y los recientes resultados electorales del PSOE en Extremadura, generó revuelo mediático pero terminó en anécdota. Las autoridades han transmitido un mensaje de tranquilidad, recordando la importancia de los protocolos de seguridad en tiempos donde la precaución es esencial.





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