La Unión Europea ha reafirmado su apoyo inquebrantable a Somalia , en respuesta al reconocimiento histórico por parte de Israel a Somali...
La Unión Europea ha reafirmado su apoyo inquebrantable a Somalia, en respuesta al reconocimiento histórico por parte de Israel a Somalilandia como estado independiente, un movimiento que ha agitado las aguas diplomáticas en el Cuerno de África y ha generado un debate global sobre soberanía y estabilidad regional. El alto representante para Asuntos Exteriores de la UE, Kaja Kallas, ha declarado en una rueda de prensa en Bruselas que "la Unión Europea mantiene su compromiso firme con la integridad territorial de Somalia y con el proceso de reconciliación nacional, que es esencial para la paz y el desarrollo en la zona". Esta posición llega en un momento crítico, cuando Somalilandia celebra el gesto como un paso hacia su legitimidad internacional, mientras Mogadiscio lo califica de "agresión flagrante" contra su soberanía.
El reconocimiento de Israel a Somalilandia, anunciado el pasado lunes por el primer ministro Benjamin Netanyahu durante una visita a Hargeisa, marca un hito diplomático: es el primer país fuera de África que reconoce oficialmente a esta región autoproclamada independiente desde 1991, tras la caída del régimen de Siad Barre. Netanyahu ha justificado la decisión como "un alianza estratégica contra el extremismo y por la estabilidad en el Mar Rojo", destacando la cooperación en seguridad marítima y comercio. Somalilandia, con 6 millones de habitantes y una economía basada en el puerto de Berbera, ha respondido con euforia: su presidente Muse Bihi Abdi ha convocado celebraciones nacionales y ha invitado a otros países a seguir el ejemplo israelí.
Sin embargo, Somalia ha reaccionado con furia: el presidente Hassan Sheikh Mohamud ha convocado una cumbre de emergencia de la Unión Africana para el próximo mes y ha roto relaciones diplomáticas con Israel, acusando a Tel Aviv de "interferir en asuntos internos africanos para servir sus intereses geopolíticos". Mohamud ha advertido que este reconocimiento "no cambia la realidad: Somalilandia es parte integral de Somalia, y cualquier intento de secesión será respondido con firmeza". La tensión ha escalado con movimientos de tropas en la frontera entre las dos entidades, donde ya se han registrado incidentes menores en las últimas horas.
La UE, que ha invertido más de 2.000 millones de euros en Somalia desde 2011 para estabilización y desarrollo, ha enfatizado su apoyo a Mogadiscio como "el único gobierno legítimo reconocido internacionalmente". Kallas ha anunciado un paquete adicional de 500 millones de euros para 2026, destinados a reforzar las instituciones somalíes, combatir el terrorismo de Al-Shabaab y promover el diálogo con Somalilandia dentro del marco federal somalí. "No reconocemos cambios unilaterales de fronteras; apostamos por una solución negociada que respete la unidad de Somalia", ha subrayado.
El reconocimiento israelí ha sido bienvenido por Somalilandia como un "paso hacia la justicia histórica", pero ha generado divisiones en la comunidad internacional. Estados Unidos ha mantenido una posición neutral, con el portavoz del Departamento de Estado declarando que "respetamos las decisiones soberanas, pero priorizamos la estabilidad regional". Países africanos como Etiopía y Kenia, que mantienen relaciones no oficiales con Hargeisa, han evitado pronunciarse, mientras que la Liga Árabe ha condenado el movimiento como "provocación sionista".
En Somalia, la noticia ha provocado protestas en Mogadiscio, con miles de personas quemando banderas israelíes y pidiendo unidad nacional. En Hargeisa, las calles se han llenado de celebraciones con fuegos artificiales y desfiles, donde Bihi ha prometido “más reconocimientos en camino”. La tensión diplomática amenaza con desestabilizar una región ya frágil, con riesgos de enfrentamientos armados en la frontera y un posible aumento de la actividad de Al-Shabaab, que podría explotar el divisionismo.
La UE ha llamado a la calma y ha ofrecido mediar en un diálogo entre Mogadiscio y Hargeisa, pero analistas dudan de su éxito ante el respaldo israelí a Somalilandia, que incluye acuerdos de cooperación en inteligencia y comercio. Este reconocimiento histórico no solo altera el mapa político del Cuerno de África: pone a prueba la cohesión de la comunidad internacional ante aspiraciones secesionistas en un continente con fronteras frágiles.





.png)



COMMENTS