Una niña de apenas tres años fue víctima de una agresión sexual en el interior de un bar del municipio de Marratxí, en Mallorca , el pasado ...
Una niña de apenas tres años fue víctima de una agresión sexual en el interior de un bar del municipio de Marratxí, en Mallorca, el pasado viernes 9 de enero de 2026. Los presuntos autores son dos hombres de origen marroquí que ocupaban ilegalmente una vivienda cercana al establecimiento. Uno de ellos, de 29 años, fue detenido en el acto gracias a la rápida intervención de la madre de la menor y de un vecino que entró al local alertado por los gritos. El segundo agresor, de 34 años, logró huir y continúa siendo intensamente buscado por la Policía Nacional y la Guardia Civil.
Los hechos ocurrieron alrededor de las 19:45 horas en un bar de la zona de Son Bugadelles, un local de barrio frecuentado por vecinos y familias. Según el relato de testigos, la pequeña se encontraba jugando en una zona de juegos infantil situada en la parte trasera del establecimiento mientras su madre conversaba con unas amigas. En un descuido de apenas unos minutos, los dos hombres accedieron al local y se llevaron a la niña a una zona de almacén contigua. La madre, al notar la ausencia de su hija, comenzó a buscarla desesperadamente y escuchó llantos provenientes del almacén. Al entrar, se encontró la escena más traumática que puede vivir una madre: su hija de tres años siendo agredida sexualmente por los dos individuos.
La mujer se abalanzó sobre uno de los agresores y comenzó a gritar pidiendo ayuda. Un vecino que estaba en la barra del bar reaccionó de inmediato, entrando al almacén y forcejeando con el segundo hombre. Entre la madre y el vecino lograron inmovilizar a uno de los agresores hasta la llegada de la Policía, que detuvo al hombre de 29 años en el lugar. El otro consiguió escapar por una puerta trasera que da a un callejón, perdiéndose en las calles del barrio.
La menor fue trasladada de urgencia al Hospital Universitario Son Espases, donde permanece ingresada en la Unidad de Pediatría con pronóstico reservado. Los médicos han confirmado lesiones graves compatibles con agresión sexual y han iniciado el protocolo de protección a menores que incluye exploración forense, asistencia psicológica inmediata y seguimiento médico prolongado. La niña presenta un cuadro de estrés postraumático severo y ha tenido que ser sedada parcialmente para poder ser examinada.
La investigación ha sido asumida por la Unidad de Atención a la Familia y la Mujer (UFAM) de la Policía Nacional, que ya ha identificado plenamente al detenido y está rastreando las cámaras de seguridad del barrio, las del propio bar y las de comercios cercanos para localizar al fugitivo. Se ha establecido un amplio dispositivo de búsqueda en Marratxí, Palma y municipios colindantes, con controles en carreteras y estaciones de transporte. Las autoridades no descartan que el segundo agresor intente abandonar la isla, por lo que se ha alertado a puertos y aeropuerto.
El detenido ha pasado esta madrugada a disposición judicial y se le imputan delitos de agresión sexual a menor de 16 años con penetración, detención ilegal y lesiones. El juez ha decretado prisión provisional sin fianza por riesgo de fuga y destrucción de pruebas. La Fiscalía ha solicitado la prisión incondicional y ha pedido que se le practique prueba de ADN y reconocimiento médico forense.
La noticia ha conmocionado a toda Mallorca. Cientos de personas se han concentrado espontáneamente frente al bar donde ocurrieron los hechos, dejando velas, peluches y mensajes de repulsa. La Plataforma de Mujeres de Marratxí ha convocado una concentración silenciosa para este domingo a las 12:00 horas en la plaza del pueblo, mientras que varias asociaciones de protección infantil han exigido “justicia inmediata y penas ejemplares”.
El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad en locales de ocio familiar y la necesidad de controles más estrictos en zonas con presencia de personas en situación irregular. El Ayuntamiento de Marratxí ha anunciado que reforzará la iluminación y la videovigilancia en el barrio y ha puesto a disposición de la familia toda la asistencia social y psicológica necesaria.
La pequeña, cuyo nombre no ha trascendido por protección de menores, se encuentra estable dentro de la gravedad. Su madre, que evitó males mayores gracias a su reacción inmediata, ha sido atendida por equipos de psicólogos especializados en trauma infantil y violencia sexual.
Mallorca, que entra en 2026 con la esperanza de un año mejor, amanece con el dolor de una familia destrozada y la indignación de una sociedad que exige respuestas rápidas y contundentes. Un bar de barrio, un viernes cualquiera, se ha convertido en el escenario de una de las agresiones más crueles que se recuerdan en la isla. La búsqueda del segundo agresor continúa sin descanso. La Justicia debe actuar con la máxima firmeza.





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