España enfrenta una severa ola de calor que ha elevado los termómetros por encima de los 40 grados en múltiples regiones, consolidándose com...
España enfrenta una severa ola de calor que ha elevado los termómetros por encima de los 40 grados en múltiples regiones, consolidándose como uno de los episodios más extremos del verano de 2025. Según la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), esta situación, que comenzó a principios de agosto, se prolongará al menos hasta el domingo 10 de agosto, con posibilidad de extenderse más debido a la incertidumbre en las previsiones meteorológicas. Granada, en particular, registró este miércoles una temperatura máxima de 41 grados en la estación de Granada Cartuja, marcando el récord nacional del día y superando a otras zonas cálidas como Montoro (Córdoba) con 40.5 grados y Almadén (Ciudad Real) con 40.6 grados.
El episodio, calificado como la segunda ola de calor del verano tras un junio históricamente cálido, está impulsado por una potente dorsal anticiclónica y la llegada de una masa de aire cálido desde el norte de África. Estas condiciones han generado temperaturas diurnas extremas, especialmente en el suroeste peninsular, los valles del Guadalquivir, Guadiana, Tajo, y las depresiones del nordeste, donde los termómetros han alcanzado y superado los 40 grados de forma generalizada. En el caso de Granada, la capital y áreas como Loja y el Poniente han experimentado valores cercanos a los 42 grados, acompañados de una calima que enturbia los cielos y afecta la calidad del aire.
Las noches no ofrecen respiro, con mínimas que no descienden de los 23-25 grados en amplias zonas, clasificadas como noches tropicales o incluso ecuatoriales en puntos del sur y el valle del Ebro. Esta persistencia del calor nocturno, con temperaturas que en algunas áreas no bajan de los 25 grados, está dificultando el descanso y aumentando el riesgo de golpes de calor, especialmente entre poblaciones vulnerables como mayores de 65 años, embarazadas y menores de cuatro años. El Ministerio de Sanidad ha advertido que este jueves, 7 de agosto, podría ser el día más crítico de la ola, con 37 provincias bajo avisos por altas temperaturas, incluyendo alertas naranjas en regiones como Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid, y Galicia.
Aemet y los servicios de emergencias, como el 112, han intensificado las recomendaciones para mitigar los efectos del calor. Entre las medidas sugeridas están evitar la exposición al sol en las horas centrales del día, cerrar ventanas y persianas para mantener las casas frescas, usar protección solar, sombreros y gafas, y mantenerse hidratado. También se aconseja permanecer en las estancias más frescas del hogar o recurrir a ventiladores y aire acondicionado cuando sea posible. En Granada, imágenes de ciudadanos refrescándose en fuentes públicas, como las captadas por el fotógrafo Francisco Neyra, reflejan el impacto de estas temperaturas extremas en la vida diaria.
Aunque se espera un ligero descenso térmico a partir del viernes en el norte peninsular, especialmente en el Cantábrico, el calor intenso persistirá en el centro, sur y este del país, con máximas que podrían rozar los 44-45 grados en los valles del Guadalquivir y Guadiana. Además, la posibilidad de tormentas locales, algunas con granizo, añade un riesgo adicional, especialmente en áreas del interior, donde la combinación de calor y actividad eléctrica eleva la amenaza de incendios forestales.
Este episodio se suma a un verano marcado por récords de temperatura, como los 46 grados registrados en El Granado (Huelva) en junio, y refleja una tendencia de veranos cada vez más cálidos en España, atribuida por los expertos al cambio climático. Mientras tanto, las autoridades mantienen activos los sistemas de alerta sanitaria y meteorológica, instando a la población a extremar precauciones durante los próximos días, que prometen seguir siendo abrasadores.





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