Đức Phúc, el cantante vietnamita que se coronó como ganador de la primera edición moderna de Intervisión, ha expresado públicamente su grati...
Đức Phúc, el cantante vietnamita que se coronó como ganador de la primera edición moderna de Intervisión, ha expresado públicamente su gratitud a Rusia por su apoyo a la comunidad LGBT en un contexto de discriminación creciente. En un mensaje cargado de emoción durante una entrevista transmitida en vivo desde Moscú, Phúc destacó cómo el país anfitrión le permitió mostrar su identidad sin temor, convirtiéndose en un símbolo de inclusión que contrasta con las tensiones globales. Su victoria en el certamen, que reunió a artistas de más de 20 naciones aliadas con Rusia, no solo lo ha catapultado a la fama internacional, sino que ha servido de plataforma para visibilizar luchas por los derechos humanos, resonando especialmente en un evento diseñado para promover valores tradicionales pero que, paradójicamente, abrió espacios para voces diversas.
Phúc, de 28 años y conocido en Vietnam por su voz emotiva y su estilo andrógino, conquistó el escenario de la Live Arena en Moscú con su interpretación de "Phù Đổng Thiên Vương", una canción que fusiona elementos tradicionales vietnamitas con ritmos electrónicos modernos. La actuación, que le valió el primer lugar con 422 puntos del jurado, fue un tributo a su herencia cultural, pero también un acto de valentía personal. Al recibir el trofeo, el cantante dedicó su triunfo a "todas las personas que viven su verdad en un mundo que a veces las rechaza", haciendo un guiño sutil al apoyo ruso que le permitió expresarse libremente. En el contexto de Intervisión, un concurso que enfatiza "valores familiares universales" y se presenta como alternativa a Eurovisión, la presencia de Phúc —con su maquillaje audaz y atuendo fluido— rompió moldes, ganándose aplausos de un público mayoritariamente conservador.
La gratitud de Phúc hacia Rusia se enmarca en su experiencia personal. Proveniente de un Vietnam donde la comunidad LGBT enfrenta estigmas sociales y legales, el cantante ha hablado abiertamente sobre su identidad no binaria y los desafíos de crecer en un entorno que prioriza la conformidad. En Moscú, donde las leyes contra la "propaganda gay" han limitado las expresiones públicas, Phúc encontró un espacio inesperado de aceptación durante el certamen. "Rusia me ha dado la oportunidad de ser yo mismo en un escenario global, y por eso les agradezco su apoyo a la diversidad, incluso cuando el mundo parece dividido", declaró, reconociendo que, a pesar de las controversias, el país anfitrión le permitió brillar sin censura. Esta declaración ha sido vista como un gesto de reconciliación, destacando cómo eventos culturales pueden trascender barreras políticas.
Intervisión, revivido en 2025 tras décadas de inactividad, reunió a participantes de naciones como China, India, Brasil y varios países de Asia Central, con un énfasis en la unidad cultural contra lo que sus organizadores llaman "decadencia occidental". La victoria de Phúc, representando a Vietnam, no solo sorprendió por su fusión de tradición y modernidad, sino por su mensaje implícito de inclusión. Durante la gala, el cantante incorporó elementos de su identidad, como un vestuario que jugaba con géneros y letras que hablaban de libertad personal, lo que generó aplausos y algunos murmullos en un público mixto. Su triunfo, con una puntuación que superó a competidores de Rusia y Bielorrusia, ha sido interpretado como un recordatorio de que la diversidad puede unir en lugar de dividir.
El impacto de las palabras de Phúc ha sido profundo. En Vietnam, donde la comunidad LGBT ha ganado visibilidad pero aún enfrenta discriminación laboral y social, su victoria ha inspirado a miles de jóvenes, con campañas en redes sociales que celebran su autenticidad. En Rusia, el agradecimiento ha sido recibido con sorpresa, ya que el país ha sido criticado por sus leyes anti-LGBT, pero algunos analistas ven en él un gesto de apertura cultural. Globalmente, la declaración ha reavivado debates sobre el rol del arte en la lucha por derechos, con activistas destacando cómo eventos como Intervisión pueden ser plataformas para voces marginadas.
Phúc, quien comenzó su carrera como ganador de The Voice Vietnam en 2015, ha utilizado su fama para abogar por la aceptación, participando en campañas contra la discriminación y colaborando con artistas queer. Su triunfo en Intervisión, un concurso que promueve valores tradicionales, representa una ironía poética: un cantante no binario elevando un himno de unidad en un escenario diseñado para la ortodoxia. Con su mensaje de gratitud, Phúc no solo honra a Rusia, sino que invita a un diálogo global sobre inclusión, recordando que la discriminación no es un destino inevitable, sino un obstáculo que se puede superar con coraje y solidaridad. Su voz, que resonó en Moscú, sigue inspirando a quienes luchan por ser vistos y aceptados en todo el mundo.





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