Un escándalo financiero dentro del PSOE ha cobrado nuevo impulso con la revelación de que Mariano Moreno , exgerente del partido, fue quien...
Un escándalo financiero dentro del PSOE ha cobrado nuevo impulso con la revelación de que Mariano Moreno, exgerente del partido, fue quien acudió a Moncloa para exponer a Pedro Sánchez los excesivos gastos del exministro José Luis Ábalos, un episodio que destapa las tensiones internas en la cúpula socialista y pone en jaque la gestión económica de Ferraz. Según un informe exclusivo de The Objective, el ascenso meteórico de Moreno, que en apenas cuatro años pasó de responsable de atención al militante a una posición de poder dentro del partido, no fue solo resultado de su cercanía con Adriana Lastra ni del respaldo de Ábalos, sino una decisión estratégica del propio Sánchez, quien lo vio como un aliado clave durante las primarias de 2017 contra Susana Díaz. Tres años después, Moreno se convirtió en el guardián de los secretos financieros de Ábalos, alertando sobre "gastos desmedidos" que incluían facturas por 9.000 euros en un solo mes, una cifra que llevó al exgerente a escalar el problema hasta la cima del poder socialista.
Moreno, un madrileño de 38 años con un perfil discreto pero ambicioso, entró en el radar de Sánchez durante la campaña de las primarias, donde su habilidad para movilizar bases y gestionar datos de militantes impresionó al entonces candidato. Su ascenso, que lo llevó a gerente del partido en 2020, se consolidó cuando asumió el rol de vigilante de las finanzas, un puesto que lo puso en contacto directo con las cuentas opacas de Ábalos, entonces ministro de Transportes y figura influyente en el Gobierno. Según The Objective, Moreno detectó irregularidades tras revisar facturas presentadas por Ábalos, que incluían gastos en hoteles de lujo, viajes personales y comidas con empresarios por un valor mensual de 9.000 euros, lejos de los límites establecidos para "gastos de representación". Preocupado, el exgerente alertó primero a Santos Cerdán, actual secretario de Organización, con un mensaje directo: "José se está pasando con los gastos", pero al no obtener respuesta efectiva, escaló el asunto en varias ocasiones al Ministerio de Transportes para confrontar a Ábalos en privado, sin éxito.
Frustrado por la falta de acción, Moreno tomó la decisión de llevar el caso a Moncloa, donde se reunió con Sánchez en al menos tres ocasiones entre 2021 y 2022, presentando un dossier con extractos bancarios y recibos que detallaban los excesos de Ábalos, incluyendo un viaje a Dubái valorado en 5.000 euros facturado como "reunión internacional". Fuentes cercanas a la investigación sugieren que estas alertas fueron ignoradas o minimizadas por Sánchez, quien priorizó la estabilidad del Gobierno sobre las sanciones internas, un silencio que ahora reaparece en el contexto de la trama Koldo, donde Ábalos está implicado en comisiones por contratos de mascarillas. Moreno, que dejó el PSOE en 2023 tras un enfrentamiento con Cerdán, ha guardado silencio público, pero su rol como denunciante interno ha sido confirmado por excompañeros, quienes lo describen como "un idealista traicionado por el sistema".
El escándalo ha generado un terremoto político, con el PP y Vox exigiendo una comisión de investigación parlamentaria, mientras el PSOE, a través de un comunicado de Ferraz, defiende la "transparencia total" de sus cuentas auditadas por el Tribunal de Cuentas. Sin embargo, encuestas rápidas de El Mundo muestran un 60% de españoles creyendo en una "caja B" en el partido, con un 45% pidiendo la dimisión de Cerdán. Socialmente, el caso ha polarizado, con hashtags como #PSOEcorrupto alcanzando 1.8 millones de interacciones en X, y votantes tradicionales distanciándose. Económicamente, podría derivar en multas de 15 millones si se confirman irregularidades, afectando las finanzas del partido. Políticamente, debilita a Sánchez de cara a 2026, dejando un legado de desconfianza que expone las fisuras internas del PSOE. Este relato de Moreno no solo revela excesos, sino que cuestiona la integridad de un Gobierno bajo escrutinio.





.png)



COMMENTS