A partir de esta misma noche del miércoles 19 de noviembre y durante los próximos cinco días, una potente irrupción de aire polar marítimo p...
A partir de esta misma noche del miércoles 19 de noviembre y durante los próximos cinco días, una potente irrupción de aire polar marítimo procedente del norte de Europa barrerá la Península Ibérica y Baleares, trayendo el invierno más crudo y prematuro de los últimos 20 años para estas fechas. La llegada de una profunda borrasca atlántica fría, que los centros meteorológicos europeos ya han bautizado como “Elsa”, provocará un cambio radical y duradero en el tiempo.
La nieve aparecerá de forma generalizada desde primeras horas del miércoles en amplias zonas del interior peninsular. Las cotas descenderán con rapidez hasta los 400-600 metros en el norte y centro, e incluso por debajo de los 800-900 metros en el sur. Sistemas como la Cordillera Cantábrica, el Pirineo, el Sistema Ibérico y Sierra Nevada registrarán espesores que podrían superar el medio metro en 48 horas, mientras que capitales como Burgos, Soria, Teruel, Cuenca o Ávila despertarán con varios centímetros de nieve en sus calles. En puntos de la meseta norte no se descartan acumulaciones de 10-20 cm en zonas llanas.
Las temperaturas sufrirán un hundimiento espectacular. Los valores máximos del miércoles apenas alcanzarán los 3-7 ºC en gran parte del interior, con mínimas que oscilarán entre los -8 y -3 ºC en zonas de montaña y paramos. Incluso en ciudades como Madrid, Valladolid o Zaragoza los termómetros podrían no superar los 6-8 ºC de máxima, y las heladas serán intensas y generalizadas cada noche hasta el domingo. En el sur y levante, aunque la nieve será menos probable, el viento frío del nordeste mantendrá los valores 10-15 ºC por debajo de lo habitual para noviembre.
El viento será otro protagonista incómodo. Rachas que superarán los 80-100 km/h en amplias zonas del nordeste, valle del Ebro y Baleares complicarán la circulación y podrán provocar sensación térmica de hasta -15 ºC en zonas expuestas. Además, el oleaje en el Cantábrico y Mediterráneo alcanzará fuerza 7-8, con olas de 5-7 metros.
Las consecuencias ya se dejan sentir: la DGT ha activado alertas por nieve en más de 1.500 km de carreteras, Renfe ha reforzado los dispositivos antihielo y varias comunidades (Castilla y León, Aragón, La Rioja, Navarra y Cataluña) han adelantado el protocolo de vialidad invernal. Las estaciones de esquí del Pirineo y Sistema Central abren anticipadamente y prevén la mejor innivación natural de los últimos años para noviembre.
Este episodio no será flor de un día. Los modelos mantienen el flujo polar hasta el próximo lunes 25, con nuevas recargas de aire frío y precipitaciones que seguirán alimentando la nieve en cotas bajas. Los expertos coinciden: estamos ante el arranque más gélido y nevado del invierno 2025-2026, y todavía queda mucho por delante. Abrigo, cadenas y paciencia: el invierno ha llegado con semanas de antelación.





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