La televisión estatal iraní ha anunciado el inicio de la 19ª ola de la Operación Promesa Verdadera 3, una nueva fase de ataques contra Israe...
La televisión estatal iraní ha anunciado el inicio de la 19ª ola de la Operación Promesa Verdadera 3, una nueva fase de ataques contra Israel que combina el uso de drones y misiles balísticos, enfocándose específicamente en debilitar los sistemas de defensa aérea israelíes. Esta ofensiva, que marca el décimo día de un conflicto directo entre ambas naciones iniciado el 13 de junio con la operación israelí "León Naciente", intensifica la escalada militar en el Oriente Próximo. Según el comunicado emitido por la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), los ataques buscan superar las defensas como el Domo de Hierro y la Honda de David, que han interceptado la mayoría de los proyectiles en oleadas previas, pero que ahora enfrentan una saturación sin precedentes.
La operación, que comenzó con un lanzamiento masivo de drones suicidas desde múltiples puntos dentro de Irán, incluyendo Shiraz y Qom, se complementa con misiles de largo alcance, algunos de los cuales han sido descritos como hipersónicos, según fuentes iraníes. La televisión estatal mostró imágenes en vivo de columnas de humo sobre Tel Aviv y Haifa, donde las sirenas antiaéreas sonaron incesantemente desde la medianoche, obligando a los residentes a refugiarse. Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la detección de más de 150 objetivos aéreos y activaron sus sistemas defensivos, aunque reportaron dificultades para interceptar todos los proyectiles debido a la intensidad del ataque. Hasta el momento, se han registrado al menos tres impactos directos en infraestructuras militares cerca de Tel Aviv, incluyendo un centro de comando, según medios locales.
El anuncio iraní llega tras una semana de bombardeos mutuos que han dejado más de 350 muertos en Irán y 27 en Israel, según cifras oficiales, aunque las estimaciones no oficiales sugieren un número mayor. La IRGC afirmó que esta oleada tiene como objetivo "neutralizar la superioridad aérea israelí" y vengar la muerte de comandantes clave, como Behnam Shahriyari y Saeed Izadi, eliminados en huelgas anteriores. Paralelamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien abandonó anticipadamente la cumbre del G7 para abordar la crisis, advirtió a Irán que "cualquier ataque a intereses estadounidenses tendrá una respuesta devastadora", mientras ordena el despliegue de bombarderos B-2 al Pacífico. En Teherán, las defensas antiaéreas se mantienen activas, y el líder supremo, Ali Jamenei, prometió "consecuencias irreparables" si la intervención internacional escala.
La comunidad internacional observa con preocupación, con Egipto y Jordania cerrando sus espacios aéreos y la ONU exigiendo una desescalada. En Israel, el primer ministro Benjamín Netanyahu convocó una reunión de emergencia del Gabinete de Guerra, mientras las IED preparan una posible contraofensiva. La operación ha generado reacciones encontradas en redes sociales, con algunos usuarios celebrando la resistencia iraní y otros denunciando la escalada como un preludio a un conflicto regional mayor. Analistas sugieren que, si los sistemas de defensa israelíes colapsan, el conflicto podría extenderse, involucrando a potencias como Estados Unidos y Rusia, que han mostrado apoyo ambiguo a sus respectivos aliados.





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